En un miércoles marcado por la convergencia de fuerzas estructurales y geopolíticas, los mercados asiáticos cedieron terreno mientras los semiconductores surcoreanos lideraban las caídas y los rendimientos de los bonos del Tesoro alcanzaban niveles no vistos en años. Lo que los números revelan es una tensión más profunda: el dinero barato que alimentó la expansión tecnológica global se está encareciendo, y los inversores, conscientes de ello, buscan refugio. En el horizonte, la inestabilidad en Medio Oriente y la opacidad de la Reserva Federal añaden capas de incertidumbre a un momento ya frág