El índice MSCI Asia Pacífico subió 0,8%, impulsado por acciones surcoreanas que ganaron más del 2% tras planes de recompra corporativa. Los rendimientos de bonos del Tesoro a 30 años cayeron 10 puntos básicos a 5,18%, reflejando alivio tras máximos de varias décadas.
Bolsas asiáticas avanzan tras anuncio de recompras de bonos del Tesoro estadounidense
La administración necesita una victoria, y tal vez la consiga intentando mantener bajo control las tasas
¿Por qué el anuncio de recompras de bonos genera tanta reacción en los mercados de acciones?
Porque los mercados de bonos y acciones están conectados. Cuando los rendimientos de los bonos suben demasiado, se vuelven más atractivos que las acciones. El anuncio del Tesoro señala que alguien en el poder está preocupado por esa presión y está dispuesto a intervenir, lo que reduce la incertidumbre.
¿Esto es lo mismo que lo que hacía la Reserva Federal hace años?
Es similar en espíritu pero diferente en ejecución. La Operación Twist original compraba bonos a largo plazo y vendía bonos a corto plazo. Aquí, el Tesoro está recomprando su propia deuda a largo plazo, probablemente financiándose con deuda a corto plazo. El efecto es parecido: tratar de mantener bajos los rendimientos a largo plazo.
¿Qué tan desesperada es esta situación si necesitan hacer esto?
Lo suficientemente desesperada como para que la administración sienta que debe actuar. Los rendimientos de los bonos a treinta años estaban en máximos de casi dos décadas. El sentimiento global hacia la deuda a largo plazo era tan pesimista que los inversores simplemente no querían comprar. Eso es un problema para cualquier gobierno que necesita financiarse.
¿Y qué pasa con la inflación? ¿No debería estar subiendo las tasas, no bajándolas?
Ese es el dilema. La Reserva Federal está considerando subidas de tasas si la inflación no se modera. Pero la administración está tratando de mantener los rendimientos bajos. Y luego está Irán, que podría mantener los precios de la energía elevados. Es un conflicto de objetivos sin una solución clara.
¿Cuánto tiempo puede durar esto?
Nadie lo sabe. Depende de si la inflación realmente se modera como esperan algunos, o si persiste como temen otros. Si persiste, eventualmente los inversores exigirán rendimientos más altos sin importar lo que haga el Tesoro. Eso es lo que hace que el sentimiento sea tan pesimista.
El Pulso
- El índice MSCI Asia Pacífico subió 0,8%, con acciones surcoreanas ganando más del 2%
- Los rendimientos de bonos del Tesoro a 30 años cayeron 10 puntos básicos hasta 5,18%
- SK Hynix anunció recompra de 40 billones de wones (29 mil millones de dólares) en acciones
- El rendimiento de bonos a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2007
El índice MSCI Asia Pacífico subió 0,8%, impulsado por acciones surcoreanas que ganaron más del 2% tras planes de recompra corporativa. Los rendimientos de bonos del Tesoro a 30 años cayeron 10 puntos básicos a 5,18%, reflejando alivio tras máximos de varias décadas.
Las bolsas asiáticas avanzaron tras el anuncio del Tesoro estadounidense de recomprar deuda a largo plazo, aliviando la presión en mercados de bonos globales y estabilizando el dólar.
Los mercados bursátiles de Asia despertaron con optimismo el jueves después de que el Tesoro estadounidense anunciara un plan agresivo de recompra de bonos a largo plazo. La medida, diseñada para aliviar la presión sobre los mercados de deuda que habían estado bajo estrés, logró su objetivo inmediato: los rendimientos cayeron, el dólar se estabilizó tras tocar mínimos de tres meses, y los inversores recuperaron algo de confianza.
El índice MSCI de Asia Pacífico avanzó 0,8%, con Corea del Sur liderando las ganancias con un salto superior al 2%. Las acciones de SK Hynix, el fabricante surcoreano de chips de memoria, subieron más del 5% después de que la empresa revelara planes para recomprar 40 billones de wones —aproximadamente 29 mil millones de dólares— en acciones propias y devolver más capital a sus accionistas. Los futuros de Wall Street también mostraron movimiento positivo en las primeras horas de la sesión asiática, continuando con la modesta ganancia que el S&P 500 había registrado el martes, a pesar de la debilidad en el sector de semiconductores.
El catalizador fue el anuncio del Tesoro de aumentar significativamente sus recompras de valores con vencimientos entre diez y treinta años. Los rendimientos de los bonos del Tesoro a treinta años cayeron diez puntos básicos hasta el 5,18%, reflejando el alivio en un mercado que había estado bajo presión extrema. Los rendimientos de estos bonos habían alcanzado máximos de varias décadas en días recientes, impulsados por preocupaciones sobre inflación persistente, aumento de la deuda pública y tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Los bonos en Australia y Japón siguieron la tendencia de recuperación.
Los activos de riesgo respondieron en conjunto. El oro subió hasta cerca de 4.515 dólares la onza, acercándose a su nivel más alto desde principios de junio. El Bitcoin saltó hacia los 70 mil dólares después de que el presidente Donald Trump presionara al Congreso para aprobar legislación clave sobre criptomonedas durante una reunión con ejecutivos del sector en la Casa Blanca. El petróleo Brent se mantuvo estable en 91,60 dólares el barril.
Los analistas interpretaron el movimiento como una señal clara de que la administración estaba nuevamente enfocada en controlar el mercado de bonos. Matt Maley, estratega jefe de mercado de Miller Tabak + Co., señaló que la medida podría impulsar los activos de riesgo en el corto plazo. Jack McIntyre, gestor de cartera de Brandywine Global Investment Management, fue más directo: la administración necesitaba una victoria y estaba intentando mantener artificialmente bajo control las tasas de interés de los bonos del Tesoro a largo plazo. El sentimiento global hacia los bonos a largo plazo era tan pesimista como no lo había sido en mucho tiempo, agregó.
La operación recuerda a la famosa Operación Twist de la Reserva Federal de hace más de una década, aunque el Tesoro no especificó cómo financiaría las recompras. Típicamente, recurre a la emisión de letras a corto plazo para cubrir sus necesidades fluctuantes de financiación. Si las autoridades están efectivamente sustituyendo deuda a largo plazo por valores a corto plazo, estarían ejecutando una versión moderna de esa estrategia.
La presión sobre los mercados de bonos globales había sido intensa durante días. Los rendimientos de los bonos gubernamentales a largo plazo se dispararon en todo el mundo: el rendimiento de los bonos estadounidenses a treinta años alcanzó su nivel más alto desde 2007, mientras que una subasta de bonos del Tesoro a diez años la semana anterior registró el costo de financiamiento más alto para ese vencimiento desde 2007. Una venta a treinta años un día después se concretó con el rendimiento más alto desde 2001. La venta masiva había sido impulsada por el endeudamiento corporativo para financiar el auge de la inteligencia artificial y la menor demanda de los compradores tradicionales de deuda a largo plazo.
Mientras los mercados procesaban estas noticias, la Reserva Federal publicó las minutas de su última reunión, revelando que varios funcionarios habían estado a favor de subir las tasas de interés el mes anterior y muchos pensaban que podría ser necesario un mayor ajuste si la inflación no se moderaba. Sin embargo, la incertidumbre planeaba sobre las perspectivas: la guerra con Irán, que Trump ha calificado de operación de guerra económica sin precedentes, amenazaba con mantener las presiones inflacionarias elevadas. Las minutas indicaban que aunque la mayoría de los participantes anticipaban que la inflación disminuiría durante el resto del año a medida que se atenuaran los efectos de los aranceles y los aumentos anteriores de los precios de la energía, muchos señalaban la posibilidad de que la inflación se mantuviera elevada de forma más persistente.
Citas Notables
No cabe duda de que la administración está nuevamente muy preocupada por el mercado de bonos y, por lo tanto, le está dando otro impulso— Matt Maley, estratega jefe de mercado de Miller Tabak + Co.
Esta administración necesita una victoria, y tal vez la consiga intentando, artificialmente, mantener bajo control las tasas de interés de los bonos del Tesoro a largo plazo— Jack McIntyre, gestor de cartera de Brandywine Global Investment Management