A finales de julio, BancoEstado desvinculó a cincuenta trabajadores sindicalizados bajo el argumento de una reestructuración interna, rompiendo la confianza construida durante una negociación colectiva reciente en la que la estabilidad laboral era el eje central. El sindicato, que representa a diez mil empleados, interpreta la decisión como una contradicción entre el discurso público de la nueva administración y sus actos concretos. En el trasfondo late una pregunta que trasciende este episodio: qué significa, en la práctica, que una institución financiera sea verdaderamente pública.
BancoEstado desvincula a 50 trabajadores y sindicato anuncia movilizaciones
50 trabajadores fueron desvinculados, incluyendo una persona con enfermedad catastrófica y otros en plan de retiro programado, afectando su estabilidad laboral y económica.