Armenia y Azerbaiyán firman histórico acuerdo de paz ante Trump en Washington

El conflicto ha causado miles de muertes y provocó el éxodo de la mayoría de la población armenia de Nagorno Karabaj tras la ofensiva azerbayana de 2023.
Sin su labor el acuerdo no habría sido posible
El presidente azerbaiyano Ilham Aliyev sobre el papel de Donald Trump en la mediación del conflicto.

Casi cuatro décadas de enfrentamiento entre Armenia y Azerbaiyán encontraron, al menos sobre el papel, un punto de cierre en Washington. Los líderes de ambas naciones firmaron un acuerdo de paz ante Donald Trump, comprometiéndose a respetar mutuamente su soberanía y a detener los combates de manera permanente. El Cáucaso Sur, región marcada por miles de muertes y el éxodo de poblaciones enteras, observa ahora si la diplomacia puede sostener lo que la guerra durante décadas no pudo resolver.

  • Cuatro décadas de conflicto armado, con miles de muertos y el desplazamiento masivo de armenios de Nagorno Karabaj, presionaban hacia una salida que ninguna mediación anterior había logrado concretar.
  • La firma en Washington convierte a Trump en protagonista de un acuerdo que ambos líderes califican de imposible sin su intervención personal, elevando las apuestas diplomáticas de su administración.
  • Estados Unidos levanta restricciones militares impuestas a Azerbaiyán desde 1992, abriendo una nueva etapa de cooperación económica y de defensa en una región estratégicamente sensible.
  • Armenia y Azerbaiyán proponen nominar conjuntamente a Trump para el Premio Nobel de la Paz, un gesto que refleja tanto gratitud genuina como el peso simbólico del momento.
  • Ucrania y Gaza permanecen sin resolver, recordando que el éxito en el Cáucaso no garantiza que la fórmula Trump pueda replicarse en los conflictos más complejos del mundo.

El viernes, en una ceremonia celebrada en Washington, el presidente azerbaiyano Ilham Aliyev y el primer ministro armenio Nikol Pashinián firmaron un acuerdo de paz ante Donald Trump, poniendo nombre y fecha a lo que ambos describieron como un hito histórico para el Cáucaso Sur. El conflicto que busca cerrarse tiene raíces que se remontan a casi cuatro décadas, con Nagorno Karabaj como epicentro de una disputa que dejó miles de muertos y que en 2023 culminó con una ofensiva azerbayana que expulsó a la mayoría de la población armenia de la región.

El texto firmado establece el cese permanente de los combates y el respeto mutuo a la soberanía e integridad territorial de ambas naciones, abriendo además la puerta a la normalización de sus relaciones bilaterales. Trump aprovechó la ocasión para anunciar el levantamiento de restricciones militares impuestas a Azerbaiyán desde 1992 y para subrayar las oportunidades económicas que el acuerdo generaría en la región, incluyendo la cooperación en defensa.

Ni Aliyev ni Pashinián escatimaron elogios. Ambos coincidieron en que sin la implicación personal de Trump el acuerdo no habría sido posible, y fueron más allá: propusieron nominarle conjuntamente al Premio Nobel de la Paz. Aliyev planteó formalmente presentar una petición ante el Comité Noruego, y Pashinián pidió a Trump que los invitara a la ceremonia de entrega, a lo que el presidente respondió que ambos estarían en primera fila.

El camino hasta la firma fue gradual: en marzo ambos países habían acordado el texto final del tratado, y en julio sus líderes se reunieron en Doha para avanzar en la agenda de normalización. Trump anunció la ceremonia el día anterior a través de Truth Social. La propuesta del Nobel ha recibido el respaldo de otros líderes, entre ellos Netanyahu y el Gobierno de Pakistán. Sin embargo, los conflictos en Ucrania y Gaza, que Trump ha señalado como prioridades diplomáticas, permanecen sin resolución y recuerdan que el éxito en el Cáucaso no es todavía una fórmula universal.

En una ceremonia en Washington el viernes, los líderes de Armenia y Azerbaiyán pusieron sus firmas en un documento que promete cerrar casi cuarenta años de enfrentamiento. El presidente azerbaiyano Ilham Aliyev y el primer ministro armenio Nikol Pashinián estamparon sus nombres en presencia de Donald Trump, quien presidió el acto como mediador y testigo de lo que ambos bandos llamaron un hito histórico para la región del Cáucaso.

El conflicto que ahora busca resolverse tiene raíces profundas. Durante décadas, Armenia y Azerbaiyán se han enfrentado por territorios disputados, siendo Nagorno Karabaj el punto más candente de la disputa. En 2023, una ofensiva azerbayana reintegró la región bajo su control, lo que provocó que la mayoría de la población armenia huyera de la zona. Miles de personas murieron en los enfrentamientos a lo largo de los años. El acuerdo ahora firmado establece un compromiso mutuo de detener los combates de manera permanente y de respetar la soberanía e integridad territorial de ambas naciones, abriendo además la puerta a la normalización de las relaciones bilaterales.

Trump utilizó la ceremonia para destacar sus propios logros diplomáticos. Anunció el levantamiento de restricciones militares que Estados Unidos había impuesto a Azerbaiyán desde 1992, una medida que Aliyev recibió con gratitud explícita. El presidente estadounidense también subrayó que el acuerdo crearía oportunidades para el desarrollo económico conjunto y la cooperación en sectores clave, incluida la defensa. En su discurso, Trump comparó su gestión con la de su predecesor Joe Biden, a quien acusó de no haber dedicado esfuerzo real a lograr la paz entre Bakú y Ereván. "Probablemente lo intentó doce minutos y no funcionó", bromeó.

Los líderes armenio y azerbaiyano no escatimaron elogios hacia Trump. Aliyev declaró que sin la intervención personal del presidente estadounidense el acuerdo "no habría sido posible". Pashinián coincidió en señalar el compromiso personal de Trump como factor decisivo. Ambos fueron más allá: sugirieron que Trump merecía el Premio Nobel de la Paz. Aliyev propuso formalmente que ambos países presentaran una petición conjunta ante el Comité Noruego para que se le otorgara el galardón. Pashinián incluso pidió a Trump que los invitara a la ceremonia de entrega cuando lo recibiera, a lo que Trump respondió que ambos estarían en primera fila.

Esta no fue la primera vez que Trump reivindicó logros en mediación internacional. Su administración también ha señalado su papel en conflictos entre India y Pakistán, Ruanda y República Democrática del Congo, y Tailandia y Camboya. Sin embargo, dos conflictos mayores permanecen sin resolución: las guerras en Ucrania y Gaza, que Trump ha identificado como objetivos prioritarios de su diplomacia.

El camino hacia esta firma fue gradual. En marzo de este año, Armenia y Azerbaiyán ya habían acordado la versión final del texto del tratado de paz. A principios de julio, Aliyev y Pashinián se reunieron en Doha para discutir el proceso de paz y la agenda de normalización, aunque en ese momento no se anunció ningún acuerdo formal. Trump anunció la ceremonia de firma el jueves a través de su plataforma Truth Social, describiéndola como una "cumbre histórica" que pondría fin a una guerra que ha costado miles de vidas.

La propuesta del Premio Nobel para Trump ha ganado apoyo de otros líderes mundiales. El primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, el primer ministro de Camboya Hun Manet y el Gobierno de Pakistán también han sugerido que Trump merece el reconocimiento. Trump mismo ha buscado este premio en el pasado, en una rivalidad implícita con Barack Obama, quien lo recibió en 2009. Ahora, con el acuerdo entre Armenia y Azerbaiyán sellado, la pregunta que queda es si otros conflictos globales podrán resolverse con la misma rapidez que Trump ha logrado en el Cáucaso.

Se comprometen a detener para siempre los combates y respetar mutuamente la soberanía e integridad territorial
— Donald Trump, durante la ceremonia en Washington
Sin su labor el acuerdo no habría sido posible
— Ilham Aliyev, presidente de Azerbaiyán, sobre Trump
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué este acuerdo se considera histórico si ambos países ya habían acordado el texto en marzo?

Model

Porque la firma en presencia de Trump en Washington le da peso internacional y cierre formal. Antes era un documento; ahora es un compromiso público ante el mundo.

Inventor

¿Qué cambia realmente para la gente que vive en Nagorno Karabaj?

Model

Para los armenios que quedaban, muy poco. La mayoría ya huyó en 2023. Para los que se quedan, significa fin de combates, pero bajo control azerbaiyano. Es paz, pero no retorno.

Inventor

Trump levanta restricciones militares de 1992. ¿Eso no preocupa a Armenia?

Model

Debería. Pero en la mesa de negociación, Armenia negoció desde una posición débil. Azerbaiyán ya ganó el territorio. Armenia consigue detener más pérdidas.

Inventor

¿Es creíble que Trump merezca el Nobel por esto?

Model

Mediación real, sí. Pero Trump amplifica su rol. Biden también negoció; Trump cierra y se lleva el crédito. Es política tanto como diplomacia.

Inventor

¿Qué pasa si uno de los dos rompe el acuerdo?

Model

Eso es lo que nadie dice en voz alta. No hay mecanismo de cumplimiento fuerte. Es una promesa entre vecinos que se han traicionado antes.

Inventor

¿Por qué Ucrania y Gaza siguen sin resolverse?

Model

Porque son conflictos más complejos, con más actores externos. Armenia y Azerbaiyán son dos países que pueden negociar directamente. Ucrania tiene a Rusia. Gaza tiene a Israel, Palestina, Irán, Estados Unidos.

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