La inseguridad es tan profunda que la gente acepta soluciones que antes habría rechazado
En Chile, la confianza ciudadana en el presidente Kast se contrae mientras la angustia económica y el anhelo de orden público revelan una sociedad que busca, simultáneamente, sustento y protección. La encuesta Cadem del 2 de julio de 2026 no solo registra números: traza el mapa de un país que desconfía de su liderazgo político pero deposita esperanzas crecientes en la presencia militar como símbolo de seguridad. Entre la urgencia del empleo y el debate sobre los indultos, Chile navega tensiones que ninguna cifra resuelve por sí sola.
- La aprobación de Kast cae a 38% mientras su desaprobación escala a 58%, señal de un gobierno que pierde pie en la opinión pública en múltiples frentes al mismo tiempo.
- El desempleo y la falta de oportunidades laborales concentran la angustia colectiva: 83% de los chilenos percibe una emergencia laboral real, no una percepción pasajera.
- El 84% respalda que las Fuerzas Armadas colaboren en seguridad ciudadana, y 69% cree que uniformados en las calles aumentarían la sensación de protección, dibujando un consenso inusualmente amplio.
- Los indultos a exuniformados condenados por el estallido de 2019 fracturan a la ciudadanía: 51% se opone y 58% anticipa consecuencias negativas para el país, marcando el límite del apoyo militar.
- El país oscila entre dos salidas a la crisis económica —crecimiento orgánico o inversión pública y privada— sin que ninguna convoque mayoría suficiente para convertirse en hoja de ruta compartida.
La última medición de Plaza Pública Cadem, difundida el jueves 2 de julio de 2026, dibuja un escenario adverso para el presidente José Antonio Kast: su aprobación retrocedió tres puntos hasta el 38%, mientras la desaprobación trepó cinco puntos y se instaló en 58%. El gobierno enfrenta presiones simultáneas que erosionan su respaldo sin que ningún frente ofrezca alivio inmediato.
Lo que más desvela a los chilenos no es la política institucional sino la economía. El desempleo y la escasez de oportunidades laborales se consolidan como la prioridad número uno del país, mencionada por el 67% de los encuestados. Más revelador aún: el 83% percibe que Chile atraviesa una emergencia laboral genuina. Las recetas propuestas se dividen entre quienes apuestan al crecimiento económico como solución de fondo —37%— y quienes confían en la inversión pública y privada para cambiar el rumbo —33%.
En paralelo, la seguridad pública ha ganado terreno en la conversación nacional con un consenso llamativo. El 84% apoya que las Fuerzas Armadas colaboren en tareas de seguridad ciudadana, y el 73% respalda específicamente que apoyen a Carabineros y la PDI en el combate al crimen organizado. El 79% cree que los militares podrían ayudar a recuperar zonas controladas por organizaciones criminales, y el 69% estima que su presencia visible en las calles aumentaría la sensación de seguridad.
Sin embargo, la posibilidad de indultar a exuniformados condenados por hechos del estallido social de 2019 divide más claramente a la ciudadanía. El 51% se opone a esa medida y el 58% anticipa que tendría un efecto negativo para el país. La encuesta revela así una distinción significativa: los chilenos pueden abrazar la presencia militar como respuesta al presente, pero muestran mayor resistencia a perdonar las acciones del pasado.
La aprobación del presidente José Antonio Kast se desmorona. Según la última medición de Plaza Pública Cadem difundida este jueves, el respaldo ciudadano al mandatario cayó tres puntos porcentuales, ubicándose ahora en 38%. La desaprobación, en tanto, trepó cinco puntos hasta alcanzar 58%. Los números reflejan un gobierno que pierde terreno en la opinión pública mientras enfrenta presiones simultáneas en múltiples frentes.
Lo que mantiene a los chilenos despiertos por las noches no es la política institucional sino la economía. El desempleo y la falta de oportunidades laborales se consolidan como la prioridad número uno para el país, con 67% de los encuestados señalando esto como lo más urgente. Más aún: 83% de la población percibe que el país atraviesa una emergencia laboral genuina. Cuando se pregunta qué haría falta para salir de esta crisis, las respuestas apuntan en direcciones distintas. El 37% cree que el crecimiento económico es la solución fundamental. Otro 33% confía en que la inversión pública y privada podría cambiar el rumbo.
Pero hay otro tema que ha ganado terreno en la conversación nacional: la seguridad y el rol de las Fuerzas Armadas. Aquí los números revelan un consenso notable. El 84% de los chilenos está de acuerdo en que las Fuerzas Armadas colaboren en tareas de seguridad ciudadana. Cuando la pregunta se afina un poco más —si deberían apoyar específicamente a Carabineros y la PDI en el combate al crimen organizado— el apoyo sigue siendo amplio: 73% respalda esta idea.
La presencia militar en las calles genera expectativas concretas. El 79% cree que las Fuerzas Armadas podrían ayudar a recuperar el control en zonas que han sido tomadas por organizaciones criminales. Y cuando se pregunta directamente si la visibilidad de uniformados militares en las calles aumentaría la sensación de seguridad de las personas, 69% responde que sí. Es un dato que muestra cómo amplios sectores de la población ven en la intervención militar una respuesta posible a la inseguridad que los aqueja.
Hay, sin embargo, un tema que divide más claramente a la ciudadanía: los indultos a exuniformados. El presidente ha considerado la posibilidad de perdonar a militares y carabineros condenados por hechos ocurridos durante el estallido social de 2019. El 51% se opone a esta medida, mientras que 41% la apoya. Cuando se pregunta sobre las consecuencias, el pesimismo predomina: 58% cree que un indulto tendría un efecto negativo para el país, mientras que 35% prevé un efecto positivo. La encuesta sugiere que aunque existe respaldo para que los militares participen en seguridad, la idea de perdonar a uniformados por acciones pasadas genera mayor resistencia.
Notable Quotes
84% está de acuerdo con que Fuerzas Armadas colaboren en tareas de seguridad ciudadana— Plaza Pública Cadem
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Cómo se explica que la aprobación del presidente caiga justo cuando hay tanto respaldo a que los militares participen en seguridad?
Son cosas distintas. La gente puede desaprobar al presidente pero confiar en que los militares ayuden con la inseguridad. Son dos evaluaciones separadas.
Pero 69% cree que militares en calles aumentaría seguridad. Eso es un número muy alto. ¿Qué dice sobre lo que la gente siente?
Dice que la inseguridad es tan profunda que la gente está dispuesta a aceptar soluciones que antes habría rechazado. Es un indicador de desesperación más que de confianza en el gobierno.
¿Y el tema de los indultos? Parece que ahí hay más resistencia.
Exacto. Aceptar que militares ayuden con seguridad es una cosa. Perdonar a quienes fueron condenados por violaciones de derechos es otra completamente distinta. Toca heridas más profundas.
Entonces el gobierno está en una posición incómoda.
Muy incómoda. Tiene apoyo para usar militares, pero si intenta indultar a exuniformados, enfrenta rechazo claro. Es un equilibrio frágil.