En un país donde la capital concentra más del 60% de la producción audiovisual, Jorge Medina, presidente de AMFI, recorre estados como Hidalgo para revelar una verdad que las políticas culturales suelen ignorar: la publicidad no es el pariente menor del cine, sino su cimiento económico y creativo. Con 60.000 empleos anuales y 4.000 millones de pesos facturados en 2025, la industria publicitaria sostiene el ecosistema que hace posible que existan largometrajes, series y el talento técnico que los hace viables. La descentralización que Medina propone no es solo logística, sino una apuesta por de