América Latina atraviesa una transformación silenciosa pero acelerada en la manera en que sus empresas se relacionan con las personas: la inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa lejana para convertirse en infraestructura cotidiana. Un estudio de Genesys revela que la región supera a Europa y al mundo en confianza y adopción práctica de estas herramientas, con un 86% de organizaciones convencidas de su impacto. Sin embargo, como ocurre con toda revolución tecnológica, la distancia entre instalar la maquinaria y cambiar la experiencia humana sigue siendo el verdadero territorio por