En un giro silencioso pero profundo, la industria publicitaria está redefiniendo dónde reside el talento que importa: ya no en la mente del creativo que imagina el anuncio perfecto, sino en la arquitectura del ingeniero que construye sistemas capaces de decidir, aprender y actuar solos. Los agentes de inteligencia artificial han comenzado a tomar decisiones de marketing en tiempo real, procesando patrones de comportamiento humano a una escala que ningún analista podría alcanzar. En Latinoamérica, donde los presupuestos son ajustados y las audiencias están dispersas en cientos de plataformas, e