En un momento en que la inteligencia artificial ocupa el centro del debate sobre el futuro del Estado, Argentina designó a Adriana Baravalle —investigadora, docente y fundadora de redes regionales de especialistas en IA— como secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología. Su llegada reemplaza a Darío Genua, cuya salida fue precipitada por una reestructuración que despojó al área de organismos clave de comunicaciones. El nombramiento sugiere que el Gobierno apuesta por un perfil técnico-académico para conducir una secretaría que, aunque reducida en alcance administrativo, conserva bajo su órbi
Adriana Baravalle, especialista en IA, asume como secretaria de Ciencia y Tecnología
Llega a una secretaría más pequeña, pero con pilares científicos intactos
¿Por qué un cambio de secretario en este momento específico? ¿Fue una decisión planeada o una consecuencia de la reestructuración?
Fue principalmente una consecuencia. El Decreto 581/26 trasladó organismos clave fuera de la órbita de Genua, debilitando su posición. Después de semanas de incertidumbre, él decidió irse.
¿Qué significa que ENaCom y AAIP pasen a la Jefatura de Gabinete? ¿Pierde poder la secretaría?
Sí, pierde poder significativo. Esos organismos eran parte de su estructura. Ahora responden directamente a otro lado. Es una centralización de control en manos de la Jefatura.
¿Quién es Baravalle realmente? ¿Es una académica que entra a la política o algo más?
Es académica de pura cepa. Dirige laboratorios, enseña, lidera redes de investigación. No tiene un perfil de gestión pública tradicional. Es un cambio de tipo de liderazgo.
¿Qué mantiene la secretaría bajo su control? ¿Sigue siendo importante?
Sigue siendo importante. CONICET, CONAE, el Banco de Datos Genéticos. Son pilares del sistema científico. Pero la secretaría es más pequeña que antes.
¿Por qué nombrar a alguien especializada en IA si la secretaría perdió poder?
Probablemente porque el Gobierno ve la IA como una prioridad. Baravalle trae expertise en eso. Es una apuesta por la dirección tecnológica, no por la amplitud administrativa.
¿Qué debería observar alguien que siga esta historia?
Cómo Baravalle negocia con la Jefatura de Gabinete. Si logra recuperar algo de autoridad o si la secretaría sigue siendo un organismo reducido. Y si sus prioridades en IA se traducen en políticas reales.
El Pulso
- El Decreto 581/26 transfirió ENaCom y AAIP a la Jefatura de Gabinete, vaciando de autoridad a la secretaría y acelerando la salida de Genua.
- Durante semanas, la incertidumbre sobre el liderazgo del área dejó en suspenso decisiones estratégicas en ciencia y tecnología.
- La renuncia de Genua a fines de julio abrió la puerta a un cambio de perfil radical: de la gestión pública a la academia tecnológica.
- Baravalle llega con doctorados en IA, experiencia en criptografía poscuántica y una red latinoamericana de especialistas que respaldan su autoridad técnica.
- La secretaría conserva CONICET, CONAE y el Banco Nacional de Datos Genéticos, pilares que definen el peso real del cargo más allá de la reestructuración.
En un momento en que la inteligencia artificial ocupa el centro del debate sobre el futuro del Estado, Argentina designó a Adriana Baravalle —investigadora, docente y fundadora de redes regionales de especialistas en IA— como secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología. Su llegada reemplaza a Darío Genua, cuya salida fue precipitada por una reestructuración que despojó al área de organismos clave de comunicaciones. El nombramiento sugiere que el Gobierno apuesta por un perfil técnico-académico para conducir una secretaría que, aunque reducida en alcance administrativo, conserva bajo su órbita instituciones fundacionales del sistema científico argentino.
Diego Santilli designó a Adriana Baravalle como nueva secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología, en un contexto de turbulencia administrativa que ya había debilitado el área antes de su llegada. Baravalle reemplaza a Darío Genua, cuya salida fue precipitada por el Decreto 581/26, que transfirió el ENaCom y la AAIP a la Jefatura de Gabinete, y derivó Arsat y Correo Argentino hacia la órbita del vicejefe de Gabinete del Interior. La reestructuración redujo significativamente el peso institucional de la secretaría, y tras semanas de incertidumbre, Genua presentó su renuncia a fines de julio.
El perfil de Baravalle contrasta con el de su antecesor. Doctora en Inteligencia Artificial por la American Andragogy University, con una maestría en Ciencia de Datos de la Universidad Austral y un segundo doctorado en curso en Ingeniería, su trayectoria está construida sobre investigación académica en IA, ciberseguridad y criptografía poscuántica. Dirige el Laboratorio de Tecnologías Exponenciales de la Universidad Austral y fundó synapsIA, una red regional de especialistas en inteligencia artificial activa en varios países de América Latina.
A pesar de la reducción administrativa, la secretaría que Baravalle conduce mantiene bajo su órbita organismos centrales del sistema científico nacional: CONICET, CONAE y el Banco Nacional de Datos Genéticos. Su nombramiento, en un gobierno que ha declarado a la inteligencia artificial como prioridad, parece una apuesta deliberada por anclar la política científica en la experiencia técnica y el mundo académico.
Diego Santilli acaba de nombrar a Adriana Baravalle como secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Baravalle, especialista en inteligencia artificial, llega al cargo en un momento de turbulencia administrativa: reemplaza a Darío Genua, quien se fue después de que una reestructuración impulsada desde la Jefatura de Gabinete desmantelara buena parte de su autoridad.
La trayectoria de Baravalle está construida sobre investigación y docencia universitaria. Tiene un doctorado en Inteligencia Artificial de la American Andragogy University en Estados Unidos, una maestría en Ciencia de Datos y Gestión del Conocimiento de la Universidad Austral, y actualmente cursa otro doctorado en Ingeniería en esa misma institución. Su trabajo académico se concentra en inteligencia artificial, ciencia de datos y ciberseguridad. Dirige el Laboratorio de Tecnologías Exponenciales de la Universidad Austral, un espacio dedicado al análisis y desarrollo de herramientas para la transformación digital. También fundó y dirige synapsIA, una red regional de especialistas en inteligencia artificial que trabaja en formación, investigación y cooperación en varios países de América Latina. A lo largo de su carrera ha participado en proyectos científicos internacionales y ha liderado investigaciones en inteligencia artificial, criptografía poscuántica e infraestructuras críticas.
La salida de Genua no fue sorpresiva para quienes seguían los movimientos administrativos del Gobierno. El Decreto 581/26, publicado hace poco, reorganizó el control sobre organismos y empresas estratégicas del sector de comunicaciones. El Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) y la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) pasaron a depender directamente de la Jefatura de Gabinete. Las empresas estatales Arsat y Correo Argentino fueron transferidas a la órbita del vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria. Esa reestructuración redujo significativamente el peso de la secretaría que Genua conducía.
Durante varias semanas hubo incertidumbre sobre si Genua seguiría en el cargo. A fines de julio presentó su renuncia, abriendo el camino para que Baravalle asumiera. Su llegada marca un cambio de perfil: donde Genua tenía una trayectoria más vinculada a la gestión pública, Baravalle trae consigo una experiencia fuertemente anclada en el mundo académico y tecnológico.
La secretaría que Baravalle asume mantiene bajo su órbita organismos estratégicos para el sistema científico nacional. El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) sigue siendo responsabilidad de esta área, al igual que la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), el Banco Nacional de Datos Genéticos y diversos proyectos vinculados al desarrollo tecnológico y espacial. Aunque la reestructuración redujo el alcance administrativo de la secretaría, estos organismos siguen siendo pilares del sistema científico argentino. Baravalle asume en un contexto donde la inteligencia artificial y las tecnologías exponenciales son prioridades declaradas del Gobierno, lo que sugiere que su nombramiento responde a una apuesta clara por esa dirección.
Citas Notables
Baravalle se incorpora al Gobierno respaldada por una trayectoria vinculada al ámbito académico, la investigación y el desarrollo tecnológico— Descripción de su perfil profesional