En Cali, lejos de la capital tradicional, Colombia inauguró un nuevo capítulo de su historia perpetua entre la paz y la guerra: Abelardo De la Espriella, abogado de 48 años con doble nacionalidad y vínculos con Trump, asumió la presidencia el viernes prometiendo mano dura contra el narcoterrorismo, enterrando así los intentos de negociación que definieron a su predecesor Gustavo Petro. El giro no es solo de un hombre ni de un partido, sino de toda una región que continúa oscilando entre la reconciliación y la confrontación como respuesta al dolor armado.
Abelardo De la Espriella asumió la presidencia de Colombia y prometió “derrotar sin tregua al narcoterrorismo”
Colombia enfrenta la peor ola de violencia en una década con atentados guerrilleros recientes en Cali y dominio de grupos armados en territorios del país.
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