Hay momentos en que la historia devuelve, con silenciosa ironía, lo que el presente rechazó. Hace cuatro años, Santiago Abascal fue declarado persona non grata en Ceuta por calificar de «invasión» la entrada masiva de más de diez mil personas desde Marruecos, y por exigir medidas que entonces se consideraron extremistas. Hoy, ante una nueva crisis migratoria, la misma Asamblea que lo repudió exige unánimemente esas mismas medidas, mientras el Gobierno de Sánchez las rechaza. La ciudad fronteriza vuelve a ser el espejo donde España contempla sus contradicciones sobre identidad, soberanía y conv
Abascal, declarado 'persona non grata' en Ceuta hace cuatro años por llamar 'invasión' al asalto fronterizo
Miles de migrantes accedieron irregularmente a Ceuta; comerciantes cerraron negocios y vecinos permanecieron confinados por tensión social durante la crisis de 2021.