En los mercados financieros, la confianza y el escepticismo coexisten como fuerzas opuestas que dan forma al valor de las cosas. Cuando SpaceX debutó en bolsa, una fracción considerable de Wall Street apostó por su declive, acumulando posiciones cortas por 25.000 millones de dólares —el 36% de las acciones disponibles— en una de las apuestas bajistas más concentradas de la historia reciente. Sin embargo, el jueves, en el momento en que 911,5 millones de acciones quedaban libres para negociarse, el mercado respondió con una subida del 6,1%, recordando que los mercados rara vez siguen el guion q
25.000 millones en apuestas bajistas contra SpaceX tras su debut bursátil
El precio subió cuando todos esperaban que cayera
¿Por qué apostaron tanto dinero contra SpaceX justo después de que saliera a bolsa?
Porque el mercado tenía dudas sobre el precio. La compañía presentó gastos en inteligencia artificial más altos de lo esperado, y eso hizo que muchos inversores pensaran que el precio era demasiado alto. Para los operadores bajistas, parecía una oportunidad clara.
Entonces ganaron casi 9.000 millones de dólares en ganancias latentes antes del jueves. ¿Qué salió mal?
El desbloqueo de acciones no funcionó como esperaban. Cuando se liberaron 911.500 millones de acciones, hubo suficiente demanda para absorberlas. El precio subió un 6% en lugar de caer. Algunos accionistas antiguos probablemente no quisieron vender a precios tan bajos.
¿Y eso obligó a los operadores bajistas a cerrar sus posiciones?
Exactamente. Cuando el precio sube en lugar de caer, los que apostaron contra la compañía pierden dinero. Muchos tuvieron que comprar acciones para limitar sus pérdidas, lo que paradójicamente ayudó a sostener el precio aún más.
¿Esto significa que SpaceX está fuera de peligro?
No realmente. La compañía tiene ocho desbloqueos más por delante. El calendario es inusualmente complejo comparado con otras salidas a bolsa. Los operadores bajistas seguirán ahí, esperando que en los próximos momentos de liberación de acciones el mercado sea menos resiliente.
¿Cuándo es el desbloqueo más importante?
En junio de 2027, cuando Elon Musk pueda comenzar a vender sus 6.400 millones de acciones ordinarias Clase A. Eso será una prueba real para el precio de la compañía.
The Pulse
- Los inversores bajistas acumularon apuestas por 25.000 millones de dólares contra SpaceX, apostando a que el desbloqueo masivo de acciones hundiría el precio.
- Un desplome del 14% el miércoles, impulsado por gastos en inteligencia artificial superiores a lo esperado, parecía confirmar que los bajistas tenían razón.
- El jueves, contra todo pronóstico, SpaceX subió un 6,1% justo cuando 911,5 millones de acciones —valoradas en 100.000 millones de dólares— entraban al mercado.
- La subida desencadenó un efecto cascada: los operadores cortos se vieron obligados a comprar para cerrar posiciones perdedoras, alimentando aún más el alza.
- Con ocho desbloqueos adicionales por delante —incluido el de las acciones de Elon Musk en junio de 2027— la presión bajista sobre SpaceX no ha desaparecido, solo se ha pospuesto.
En los mercados financieros, la confianza y el escepticismo coexisten como fuerzas opuestas que dan forma al valor de las cosas. Cuando SpaceX debutó en bolsa, una fracción considerable de Wall Street apostó por su declive, acumulando posiciones cortas por 25.000 millones de dólares —el 36% de las acciones disponibles— en una de las apuestas bajistas más concentradas de la historia reciente. Sin embargo, el jueves, en el momento en que 911,5 millones de acciones quedaban libres para negociarse, el mercado respondió con una subida del 6,1%, recordando que los mercados rara vez siguen el guion que la mayoría espera. La historia de SpaceX en bolsa apenas comienza, y ocho desbloqueos adicionales aguardan en el horizonte para poner a prueba esa resiliencia.
Cuando SpaceX llegó a los mercados hace apenas semanas, una parte significativa de Wall Street apostó por su caída. Los operadores bajistas acumularon posiciones cortas por cerca de 25.000 millones de dólares, representando el 36% de las acciones disponibles, una proporción extraordinaria que reflejaba las dudas sobre el precio al que la empresa había salido a bolsa.
La lógica parecía sólida: SpaceX había reportado gastos en inteligencia artificial superiores a lo esperado, lo que provocó un desplome del 14% el miércoles. Para el jueves, cuando vencía el período de bloqueo que impedía a los primeros accionistas vender, los bajistas acumulaban ganancias latentes de más de 9.000 millones de dólares. Históricamente, la liberación masiva de acciones suele presionar los precios a la baja.
Pero el mercado sorprendió. SpaceX cerró el jueves con una ganancia del 6,1%, precisamente cuando 911,5 millones de acciones —valoradas en unos 100.000 millones de dólares— quedaban disponibles por primera vez. Charu Chanana, de Saxo Markets, explicó que la demanda fue suficiente para absorber las ventas sin que el mercado se derrumbara. Un factor clave: muchas acciones cotizaban por debajo del precio de la OPV, lo que desincentivó a los primeros accionistas a vender con pérdidas.
El rebote desencadenó además un efecto cascada: los operadores cortos, atrapados en posiciones perdedoras, se vieron obligados a comprar para cerrarlas, sosteniendo aún más el precio. Sin embargo, el alivio es probablemente temporal. SpaceX enfrenta un calendario de desbloqueos que los analistas de Bernstein califican de 'inusualmente complejo', con ocho eventos adicionales por delante. El más relevante llegará en junio de 2027, cuando las acciones de Elon Musk podrán comenzar a negociarse. Hasta entonces, los bajistas seguirán esperando su oportunidad.
Cuando SpaceX llegó a los mercados hace apenas semanas, una parte significativa de Wall Street apostó por su caída. Los operadores especializados en vender acciones que no poseen —una estrategia conocida como posiciones cortas— acumularon apuestas por un valor cercano a los 25.000 millones de dólares contra la compañía aeroespacial de Elon Musk. Representaban aproximadamente el 36% de todas las acciones disponibles para negociar, una proporción extraordinariamente alta que reflejaba las dudas del mercado sobre el precio al que la empresa había salido a bolsa.
Esta acumulación de apuestas bajistas parecía tener lógica. SpaceX había presentado sus primeros resultados como empresa cotizada con gastos en inteligencia artificial superiores a lo que los inversores esperaban, lo que provocó un desplome del 14% el miércoles. Para quienes habían apostado contra la compañía, el momento parecía perfecto: el jueves llegaría el fin del período de bloqueo que impedía a los primeros accionistas vender sus títulos. Históricamente, cuando se liberan grandes volúmenes de acciones después de una salida a bolsa, los precios tienden a caer bajo la presión de la oferta. Los operadores bajistas habían acumulado ganancias latentes superiores a los 9.000 millones de dólares, esperando que la presión continuara.
Pero el jueves trajo una sorpresa. Las acciones de SpaceX cerraron con una ganancia del 6,1%, oscilando entre pequeñas pérdidas y ganancias durante la sesión antes de terminar al alza. Esto sucedió precisamente cuando 911,5 millones de acciones —valoradas en alrededor de 100.000 millones de dólares— quedaban disponibles para negociar por primera vez. El movimiento fue inesperado, especialmente después de la caída del día anterior. Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo Markets, explicó que los volúmenes elevados de negociación sugerían que algunos de los primeros inversores probablemente vendieron sus posiciones, pero que la subida del precio indicaba que había suficiente demanda para absorber esas ventas sin que el mercado se derrumbara.
Hubo factores que ayudaron a contener la presión bajista. SpaceX cotizaba por debajo de los 135 dólares por acción a los que se había fijado su precio en la oferta pública inicial de junio. Algunos accionistas antiguos probablemente consideraron que vender a estos precios más bajos no era atractivo, especialmente cuando sus acciones estaban en pérdidas. Además, el movimiento al alza desencadenó lo que los analistas llaman un efecto cascada: muchos operadores que habían apostado contra SpaceX esperando que el desbloqueo hundiera el precio se vieron obligados a comprar acciones para cerrar sus posiciones perdedoras. Vey-Sern Ling, director gerente de Union Bancaire Privée, señaló que algunos inversores que estaban cortos antes del vencimiento del período de bloqueo probablemente tuvieron que liquidar posiciones, lo que a su vez ayudó a sostener el precio.
Sin embargo, el alivio de SpaceX es probablemente temporal. La compañía enfrenta un calendario de desbloqueos que los analistas de Bernstein describen como "inusualmente complejo". Mientras que la mayoría de las empresas que salen a bolsa tienen un único período de desbloqueo de aproximadamente 180 días, SpaceX tiene nueve grandes momentos de liberación de acciones. Ya ha pasado el primero. Le quedan ocho más por delante, cada uno potencialmente capaz de ejercer presión bajista sobre el precio. El más significativo llegará en junio de 2027, cuando los 6.400 millones de acciones ordinarias Clase A de Elon Musk podrán comenzar a negociarse. Hasta entonces, los inversores bajistas mantendrán sus apuestas, esperando que en los próximos desbloqueos el mercado no sea tan resiliente como lo fue el jueves.
Notable Quotes
Los elevados volúmenes de negociación sugieren que algunos de los primeros inversores probablemente vendieron, pero la subida de la cotización demuestra que existió suficiente demanda para recoger todas esas acciones— Charu Chanana, estratega jefe de inversiones de Saxo Markets
Los analistas de Bernstein califican el calendario diseñado por SpaceX como un esquema inusualmente complejo, con nueve grandes momentos de desbloqueo de acciones frente al vencimiento único de alrededor de 180 días que suele caracterizar a muchas salidas a bolsa— Analistas de Bernstein