Llegar a edades avanzadas no es solo contar años, es conservar vínculos
Zulina (103), Zoraide (104) y Levita (109) años viven en Río de Janeiro y serán estudiadas por científicos de la Universidad de São Paulo. El caso interesa porque tres hermanas de una familia superan los 100 años, sugiriendo un componente genético importante en la longevidad extrema.
- Levita (109 años), Zoraide (104 años) y Zulina (103 años) viven en Río de Janeiro
- Edad combinada de 316 años y 302 días, récord de Guinness para trío de hermanas vivas
- Proyecto ADN Longevo busca estudiar 500 centenarios para identificar genes protectores
- Las hermanas atribuyen longevidad a alimentación sencilla, vida activa y apoyo familiar
Tres hermanas brasileñas reconocidas por Guinness World Records como el trío más anciano vivo (316 años combinados) participarán en el Proyecto ADN Longevo para identificar genes protectores del envejecimiento saludable.
En Río de Janeiro viven tres hermanas cuyas vidas sumadas alcanzan 316 años y 302 días. Levita de Deus Nunes tiene 109 años. Su hermana Zoraide acaba de cumplir 104. Zulina, la menor, tiene 103. Guinness World Records las reconoció hace poco como el trío de hermanas vivas más ancianas del mundo, un hito que las convirtió en algo más que un número en un libro de récords: se convirtieron en un caso de estudio para la ciencia.
Lo que hace extraordinario este reconocimiento no es simplemente que tres mujeres hayan llegado a edades avanzadas. Es que las tres lo hicieron dentro de la misma familia. Para los investigadores, eso sugiere algo importante: puede haber genes en juego. Mayana Zatz, coordinadora del Centro de Investigación del Genoma Humano de la Universidad de São Paulo, lidera el Proyecto ADN Longevo, una investigación que busca identificar exactamente eso. Mediante pruebas de ADN, el equipo intentará encontrar variantes biológicas que protejan a estas mujeres de enfermedades, fragilidad muscular y deterioro cognitivo. La pregunta central es simple pero profunda: ¿qué tienen en común sus genes que les permite envejecer con tanta resistencia?
Las tres hermanas no siguieron planes de salud extraordinarios ni rutinas especiales. Levita trabajó como artesana y luego en una cadena de televisión. Nunca se casó ni tuvo hijos, pero dedicó gran parte de su vida a su familia. Zoraide fue maestra, después enfermera, y crió a cinco hijos. Zulina se dedicó al hogar, crió a seis hijos y mantuvo una vida familiar cercana a sus hermanas. Cuando se les pregunta sobre su longevidad, atribuyen parte de ella a cosas simples: una alimentación sencilla, una vida activa, una infancia en la que comían alimentos frescos. Zulina recuerda que de niña nadaba y pescaba en los ríos. "Todo era fresco. No teníamos nevera", comentó. Zoraide destaca la importancia de la lactancia materna. Levita, con la tranquilidad de quien ha vivido más de un siglo, dice: "Tuve una buena infancia y adolescencia. No me puedo quejar".
Pero la ciencia sabe que la longevidad no es solo genética ni solo estilo de vida. Ben Meyers, director ejecutivo de LongeviQuest, lo resume así: cuando unas hermanas alcanzan esa edad, es evidente que existe un fuerte componente genético. Sin embargo, también señala otro punto crucial: las hermanas viven cerca y cuentan con una red de apoyo familiar. Eso significa que la longevidad no puede explicarse solo por los genes. También influyen el entorno, la alimentación, los vínculos sociales, la actividad diaria y el acceso a cuidados. En edades avanzadas, tener apoyo cercano puede ayudar a mantener rutinas, recibir cuidados, evitar aislamiento y resolver necesidades cotidianas. Ese apoyo puede ser tan importante como la alimentación o la actividad física para mantener bienestar emocional y funcional.
El Proyecto ADN Longevo no busca prometer una fórmula para vivir más años. Busca encontrar pistas científicas que ayuden a comprender mejor el envejecimiento y, en el futuro, mejorar la prevención de enfermedades asociadas a la edad. Los investigadores compararán a personas nonagenarias y centenarias con otras que han desarrollado fragilidad, deterioro cognitivo o enfermedades crónicas. La intención es detectar diferencias genéticas, inmunológicas y funcionales que permitan explicar por qué algunas personas envejecen con mayor resistencia. Las pruebas de ADN pueden ayudar a identificar variantes genéticas asociadas con protección frente a enfermedades o deterioro. Los investigadores buscan señales relacionadas con corazón, músculos, sistema inmunológico y función cognitiva.
Un solo caso no basta para sacar conclusiones generales. Por eso, Joao Paulo Guilherme, investigador que colabora con Mayana Zatz, explicó que la meta es llegar a 500 centenarios para obtener conclusiones más firmes sobre la longevidad. Mientras más personas participen, más claro será distinguir qué rasgos son comunes entre quienes envejecen con buena salud. Eso permitiría separar coincidencias de patrones reales.
La historia de Zulina, Zoraide y Levita no debe leerse como una receta médica. Debe leerse como una oportunidad para entender que el envejecimiento es un proceso complejo. La ciencia busca saber por qué algunas personas resisten mejor el paso del tiempo. Al mismo tiempo, la vida de estas hermanas recuerda la importancia de la alimentación, el movimiento cotidiano, los vínculos familiares y una vida social activa. La longevidad no se explica por un solo hábito ni por una sola herencia. Es el resultado de muchas piezas que todavía se están estudiando. Su caso puede ayudar a científicos a descubrir qué protege a algunas personas del deterioro asociado a la edad y por qué ciertas familias concentran varios casos de longevidad extrema. Mientras tanto, las tres hermanas ya dejaron una lección sencilla: llegar a edades avanzadas no solo es contar años, sino conservar vínculos, memoria, cuidado y presencia dentro de una familia que ha atravesado más de un siglo.
Notable Quotes
Cuando unas hermanas alcanzan esa edad, es evidente que existe un fuerte componente genético— Ben Meyers, director ejecutivo de LongeviQuest
Mediante pruebas de ADN, buscamos genes protectores, y sabemos que hay varios— Mayana Zatz, coordinadora del Centro de Investigación del Genoma Humano de la Universidad de São Paulo
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué tres hermanas centenarias importan más que una sola persona de esa edad?
Porque cuando ves a una persona de 100 años, podrías pensar que fue suerte o que hizo algo especial. Pero cuando ves a tres hermanas de la misma familia que superan los 100, eso apunta a algo más profundo: probablemente hay genes involucrados. La genética no explica todo, pero en casos extremos como este, es difícil ignorarla.
¿Qué buscan exactamente los científicos en sus genes?
Buscan variantes biológicas que las protejan. Quieren entender por qué sus corazones, músculos, sistema inmunológico y memoria resisten mejor el paso del tiempo que en otras personas. No es que esperen encontrar un gen de la longevidad. Es más sutil: buscan pistas sobre qué las hace resistentes.
Las hermanas dicen que comían alimentos frescos y vivían activas. ¿No es suficiente eso?
Es importante, pero no es suficiente. Millones de personas comen bien y viven activas, y no llegan a los 100 años. Lo que hace especial a estas hermanas es que combinan eso con algo que heredaron genéticamente, más el hecho de que viven cerca una de la otra y tienen apoyo familiar constante. Es la suma de todo.
¿Entonces la longevidad es suerte?
No es suerte. Es una combinación. La genética puede darte las cartas, pero el entorno, la familia, la alimentación y la actividad son cómo juegas esas cartas. Estas hermanas tuvieron ambas cosas. Eso es raro.
¿Qué pasará cuando estudien a 500 centenarios más?
Empezarán a ver patrones. Cuando tienes solo tres casos, podrías estar viendo coincidencias. Pero cuando tienes 500, puedes separar lo que es realmente común en las personas que envejecen bien de lo que es solo anécdota. Eso es cuando la ciencia puede empezar a hacer recomendaciones reales.
¿Esto significa que pronto habrá una píldora para vivir más?
No. Esto significa que los científicos entenderán mejor por qué algunas personas envejecen mejor que otras. Eso podría llevar a mejores formas de prevenir enfermedades en la vejez, pero no a una solución mágica. La longevidad es demasiado compleja para eso.