A sus 22 años, la actriz barcelonesa Zoe Bonafonte atraviesa ese instante frágil y luminoso en que el talento deja de ser promesa para convertirse en evidencia. Dos años después de su debut en 'El 47' —donde una canción antifranquista a capela bastó para revelar su hondura—, tres nuevos proyectos la sitúan en el centro del cine español contemporáneo. Su historia habla de lo que ocurre cuando la disciplina y la conciencia emocional acompañan al don.