En el segundo año de una guerra que ha redibujado los cielos de Europa oriental, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky dirigió el martes una advertencia solemne a las aerolíneas del mundo: el espacio aéreo ruso se convertirá, de hecho, en territorio prohibido. Sin amenazar la aviación civil, Ucrania anuncia que la escala de sus ataques con drones hará inviable el tránsito comercial sobre Rusia, trasladando así al campo diplomático y económico una presión que hasta ahora se libraba principalmente en el frente militar. Es la vieja lógica de la guerra total aplicada a los cielos modernos: cu