Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski elevó su voz no como súplica, sino como exigencia moral: una guerra que él mismo califica de absurda e interminable debe cesar. En el gran teatro de la diplomacia multilateral, Zelenski buscó convertir el agotamiento colectivo en voluntad política, apelando incluso a China como posible árbitro de una paz que Ucrania reclama sin renunciar a su soberanía.
Zelenski ante la ONU: "Esta guerra ridícula e interminable debe acabar"
La guerra continúa causando impacto humanitario en Ucrania con amenaza de nuevos ataques masivos rusos.