Yoon rechaza cooperar con investigadores alegando que su arresto es ilegal y que el tribunal carece de jurisdicción para procesarlo. Noventa personas fueron detenidas tras irrumpir violentamente en tribunal el domingo; 66 enfrentan cargos por allanamiento y agresión a policías.
Yoon rechaza interrogatorio mientras Corea del Sur refuerza seguridad tras disturbios judiciales
Rechaza cooperar mientras sus partidarios irrumpen en tribunales
¿Por qué un presidente que acaba de ser arrestado se negaría simplemente a ser interrogado? ¿No empeora eso su situación?
Sus abogados argumentan que toda la cadena de autoridad es ilegítima. Si creen que el tribunal no tenía jurisdicción y que la agencia investigadora no tiene poder legal, entonces en su lógica, no hay nada que responder. Es una apuesta de todo o nada.
Pero los disturbios en el tribunal el domingo parecen sugerir que sus partidarios están desesperados. ¿Qué tan profunda es esa lealtad?
Lo suficientemente profunda como para que noventa personas irrumpan en un edificio judicial transmitiendo en vivo sus acciones. Eso no es protesta pasiva. Es gente que cree que está luchando por algo fundamental.
¿Y la economía? ¿Cómo se conecta eso con todo esto?
La incertidumbre política mata el crecimiento. Cuando nadie sabe quién está a cargo o qué sucederá después, los inversores se retiran. El banco central tuvo que bajar sus proyecciones porque nadie puede planificar en medio de esto.
¿Qué sucede si el Tribunal Constitucional lo destituye?
Entonces la pregunta se convierte en si será procesado criminalmente. La insurrección técnicamente se castiga con muerte, aunque no han ejecutado a nadie en treinta años. Pero la destitución sería solo el comienzo.
¿Y si no lo destituyen?
Entonces Yoon podría argumentar que fue vindicado, que el sistema funcionó en su favor. Sus partidarios lo verían como una victoria. Pero la investigación criminal continuaría de todas formas.
El Pulso
- Yoon Suk Yeol, primer presidente surcoreano en ejercicio arrestado, permanece en celda de aislamiento en Centro de Detención de Seúl
- Noventa personas detenidas tras irrumpir en Tribunal del Distrito Oeste de Seúl el domingo; 66 enfrentan cargos formales
- Banco central rebajó proyección de crecimiento 2025 a 1,6-1,7%, desde 1,9% en noviembre, por incertidumbre política
- Yoon se niega a ser interrogado, argumentando que su arresto y el tribunal carecen de autoridad legal
Yoon rechaza cooperar con investigadores alegando que su arresto es ilegal y que el tribunal carece de jurisdicción para procesarlo. Noventa personas fueron detenidas tras irrumpir violentamente en tribunal el domingo; 66 enfrentan cargos por allanamiento y agresión a policías.
El presidente surcoreano Yoon Suk Yeol se niega a ser interrogado en investigación por insurrección, mientras partidarios atacan tribunal y autoridades refuerzan seguridad en su detención.
El presidente surcoreano Yoon Suk Yeol permanece en una celda de aislamiento de doce metros en el Centro de Detención de Seúl, esperando un juicio que podría determinar no solo su futuro político sino también su libertad. El lunes pasado, cuando se le citó para ser interrogado por investigadores que examinan si cometió insurrección, simplemente se negó a presentarse. Sus abogados argumentan que su arresto el miércoles anterior fue ilegal, que el tribunal que lo autorizó carecía de jurisdicción y que la propia agencia investigadora no tiene autoridad legal para proceder. Es una postura de resistencia total en medio de la peor crisis política que ha sacudido a Corea del Sur en décadas.
La negativa de Yoon a cooperar llega después de que el domingo por la madrugada, apenas tres horas después de que un tribunal aprobara su orden de detención, cientos de sus partidarios irrumpieron violentamente en el edificio del Tribunal del Distrito Oeste de Seúl. Algunos explotaban extintores contra las líneas de policía. Otros deambulaban por los pasillos gritando el nombre del juez que había firmado la orden. Al menos una sala judicial fue asaltada por la fuerza. Varios de los intrusos transmitían en vivo sus acciones en YouTube, mostrando a la multitud destrozando el tribunal y coreando el nombre de Yoon. La policía detuvo a noventa personas en total. De ellas, sesenta y seis enfrentan cargos formales por allanamiento, obstrucción del deber oficial y agresión a agentes de policía. Otros aún están siendo identificados.
Yoon se convirtió la semana anterior en el primer presidente surcoreano en ejercicio en ser arrestado. Su delito: una breve declaración de ley marcial el 3 de diciembre que duró apenas horas antes de ser revocada. El domingo fue procesado formalmente, incluida una fotografía policial, después de que un tribunal citara preocupaciones de que pudiera destruir pruebas. Ahora permanece bajo custodia mientras el Tribunal Constitucional celebra un juicio político para decidir si lo destituirá permanentemente del cargo. El delito de insurrección es uno de los pocos de los que un presidente surcoreano no tiene inmunidad. Técnicamente se castiga con la muerte, aunque Corea del Sur no ha ejecutado a nadie en casi treinta años.
A través de sus abogados, Yoon ha descrito los disturbios del domingo en el tribunal como "impactantes y desafortunados" y ha pedido a sus seguidores que expresen sus opiniones pacíficamente. También ha reconocido que muchas personas sienten "rabia e injusticia", y ha solicitado a la policía que adopte una posición tolerante. Mientras tanto, el presidente en funciones, Choi Sang-mok, ha expresado profundo pesar por la "violencia ilegal" y ha instado a la policía a aplicar la ley estrictamente para evitar que se repita.
Las autoridades han reforzado la seguridad en el centro de detención donde Yoon está recluido. El lunes, la policía lanzó un nuevo intento de registrar la oficina presidencial en el centro de Seúl como parte de su investigación sobre el fallido intento de instaurar ley marcial. Los intentos anteriores habían fracasado por la resistencia de la guardia presidencial. Los investigadores también acudieron al centro de operaciones de emergencia.
La crisis política ha tenido consecuencias económicas medibles. El banco central de Corea del Sur ha rebajado su proyección de crecimiento económico para 2025 a entre el 1,6 y el 1,7 por ciento, por debajo del 1,9 por ciento que había pronosticado en noviembre. La incertidumbre política, dijeron los funcionarios, es la razón. Corea del Sur es la cuarta economía más grande de Asia, y esta turbulencia ha sacudido los mercados y las expectativas de crecimiento en toda la región.
El ministro de Justicia en funciones, Kim Seok-woo, ha informado a un comité judicial del parlamento que la policía emprenderá acciones legales contra los infractores aún no identificados. La investigación continúa, los cargos se multiplican, y Yoon permanece en su celda de aislamiento, rechazando cooperar mientras su país enfrenta una encrucijada política sin precedentes.
Citas Notables
Encontró la masacre del domingo en el tribunal impactante y desafortunada, y solicitó a la gente que exprese sus opiniones pacíficamente— Yoon Suk Yeol, a través de sus abogados
Expresó profundo pesar por la violencia ilegal en el edificio del tribunal e instó a la policía a aplicar la ley estrictamente— Choi Sang-mok, presidente en funciones