Con 34 años, Yang Zhilin pasó de ser investigador en Google y Meta a fundar Moonshot AI, una startup que en tres años desarrolló uno de los modelos de IA más potentes del mundo. Kimi K3, con 2,8 billones de parámetros, compite directamente con OpenAI y Anthropic, posicionando a China como rival tecnológico serio en la carrera global de la inteligencia artificial.