En el umbral del otoño de 2026, Washington volvió a estrechar su cerco sobre Cuba, prohibiendo transacciones financieras indirectas y cerrando las cuentas bancarias que habían dado un respiro a los emprendedores privados de la isla. Lo que en 2024 se abrió como una puerta hacia la integración económica, hoy se clausura bajo la lógica de la presión máxima, dejando a millones de cubanos atrapados entre las urgencias de la crisis y los muros de las finanzas internacionales. La historia de las relaciones entre ambos países vuelve a escribirse en el idioma de las sanciones, mientras el sector priva
Washington endurece sanciones contra Cuba con restricciones financieras y limitaciones a viajes
Obstáculos adicionales que cierran cualquier conexión bancaria con Estados Unidos
¿Por qué estas sanciones son diferentes de las anteriores? Parece que Estados Unidos ya tenía restricciones contra Cuba.
Lo nuevo aquí es que cierran específicamente las grietas que se habían abierto. Desde 2024, bajo Biden, había formas limitadas para que los bancos estadounidenses procesaran pagos relacionados con Cuba. Eso permitió que el sector privado cubano creciera. Ahora eso desaparece.
Pero hay que ser precisos: ¿cuánto de ese crecimiento de importaciones dependía realmente de esas transacciones "U-Turn"? El artículo muestra que las importaciones subieron mucho, pero no explica qué porcentaje se hacía a través de esos canales específicos que ahora se cierran.
¿Quién sufre más con esto? ¿El gobierno cubano o la gente común?
Principalmente el sector privado cubano y los ciudadanos que dependen de importaciones. Los emprendedores que habían empezado a acceder al sistema bancario estadounidense ahora no pueden. Y si los bancos internacionales endurecen sus procedimientos por miedo a sanciones secundarias, hasta comprar alimentos se vuelve más difícil.
El artículo menciona que Díaz teme que otros bancos endurezcan procedimientos, pero eso es una proyección, no algo que ya haya pasado. Es importante no confundir lo que está sucediendo con lo que podría suceder.
¿Esto tiene que ver con la política interna estadounidense?
Completamente. Trump ha sido siempre más duro con Cuba que Biden. Describe la isla como una amenaza extraordinaria y ha amenazado con tomar control. Para su base política, estas sanciones son coherentes con esa postura.
Aunque el artículo no profundiza en por qué Trump considera a Cuba una amenaza en 2026. ¿Qué ha cambiado en la situación de seguridad? El texto no lo aclara.
¿Hay alguna salida para los cubanos que ya compraron boletos de avión?
Sí, hay una excepción. Si hiciste al menos una transacción relacionada con un viaje antes del 1 de octubre, puedes mantener la autorización. Es una pequeña válvula de escape para quienes ya estaban en proceso.
Eso es importante porque significa que no es un cierre total de la noche a la mañana. Pero también es un detalle que muestra cuándo exactamente se implementa esto.
The Pulse
- La OFAC prohíbe las transacciones financieras 'indirectas' con entidades cubanas vinculadas al ejército y al aparato de seguridad, cerrando vías que hasta ayer eran legales.
- Se revoca la autorización bancaria que desde 2024 permitía a emprendedores privados cubanos operar cuentas en dólares en bancos estadounidenses, golpeando directamente a quienes más dependían de ese acceso.
- Las importaciones cubanas desde Estados Unidos habían alcanzado en julio de 2026 su nivel más alto desde 1992, con 149 millones de dólares en un solo mes, un auge que estas medidas amenazan con desmantelar.
- Consultores y empresarios privados advierten que los bancos no estadounidenses podrían endurecer sus propios procedimientos por efecto dominó, dificultando pagos esenciales de alimentos y combustibles.
- Los viajes educativos y culturales a Cuba quedan sujetos a nuevas autorizaciones, reduciendo aún más los puentes humanos entre ambas sociedades.
- El canciller cubano acusó a Washington de sabotear las reformas económicas aprobadas en junio, señalando la contradicción de sancionar al mismo sector privado que Estados Unidos afirma querer fortalecer.
En el umbral del otoño de 2026, Washington volvió a estrechar su cerco sobre Cuba, prohibiendo transacciones financieras indirectas y cerrando las cuentas bancarias que habían dado un respiro a los emprendedores privados de la isla. Lo que en 2024 se abrió como una puerta hacia la integración económica, hoy se clausura bajo la lógica de la presión máxima, dejando a millones de cubanos atrapados entre las urgencias de la crisis y los muros de las finanzas internacionales. La historia de las relaciones entre ambos países vuelve a escribirse en el idioma de las sanciones, mientras el sector privado cubano —ese que Washington decía querer apoyar— paga el precio más inmediato.
El martes 29 de septiembre de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos anunció un nuevo endurecimiento de las sanciones contra Cuba. Las medidas prohíben las transacciones financieras indirectas con entidades cubanas vinculadas al ejército y al aparato de seguridad, y eliminan las llamadas transacciones 'U-Turn', que permitían procesar pagos en dólares relacionados con Cuba siempre que el origen y el destino estuvieran fuera de territorio estadounidense.
El golpe más directo recae sobre el sector privado cubano. Washington revoca la autorización que desde 2024 —bajo la presidencia de Biden— permitía a los bancos estadounidenses abrir cuentas a nombre de emprendedores independientes cubanos. Oniel Díaz, propietario de una consultora que asesora a ese sector, advirtió que la medida no solo cierra la conexión bancaria con Estados Unidos, sino que podría llevar a los bancos de terceros países a endurecer sus propios procedimientos, complicando pagos internacionales de alimentos y combustibles.
El momento es especialmente significativo: entre enero y julio de 2026, Cuba importó desde Estados Unidos 674 millones de dólares en mercancías, casi lo mismo que en todo 2025, y en julio alcanzó el récord mensual de 149 millones, el más alto desde 1992. Ese dinamismo choca ahora de frente con las nuevas restricciones financieras que lo hacían posible.
El canciller cubano Bruno Rodríguez respondió en redes sociales acusando a Washington de intentar obstaculizar las reformas económicas aprobadas por el gobierno en junio, y señaló la contradicción de sancionar al sector privado cubano mientras algunos funcionarios estadounidenses afirman querer apoyar su desarrollo.
Las nuevas reglas también restringen los viajes educativos y culturales a la isla, que ahora requerirán autorización y deberán realizarse bajo el amparo de una institución reconocida. Solo quienes ya hubieran iniciado una transacción de viaje antes del 1 de octubre podrán mantener su autorización vigente. Todo ello se enmarca en una presión creciente desde el regreso de Donald Trump al poder, quien ha calificado a Cuba de 'amenaza extraordinaria' y ha impuesto desde enero de 2026 un bloqueo petrolero de facto sobre la isla.
El martes 29 de septiembre de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos anunció un endurecimiento significativo de las sanciones contra Cuba. Las nuevas medidas prohíben las transacciones financieras "indirectas" con entidades cubanas sancionadas, particularmente aquellas vinculadas al aparato de seguridad y a Gaesa, el conglomerado económico del ejército cubano. La decisión también elimina una autorización que desde 2024 permitía a los bancos estadounidenses procesar pagos en dólares relacionados con Cuba a través de lo que se conocía como transacciones "U-Turn", siempre que el origen y destino estuvieran fuera de territorio estadounidense.
La medida más directa afecta al sector privado cubano. Washington revoca la autorización que permitía a los bancos estadounidenses abrir y mantener cuentas a nombre de ciudadanos cubanos que fueran emprendedores independientes. Este acceso había sido autorizado en 2024 bajo la presidencia de Joe Biden como parte de un esfuerzo para apoyar el incipiente sector privado de la isla. Ahora, esa puerta se cierra. Oniel Díaz, propietario de una consultora que asesora a emprendedores privados en Cuba, advirtió que las nuevas sanciones crean "obstáculos adicionales" al cerrar cualquier opción de conexión bancaria, por mínima que sea, con Estados Unidos. Su preocupación es que los bancos no estadounidenses podrían endurecer sus procedimientos como consecuencia, generando nuevas dificultades para los pagos por compras internacionales de alimentos y combustibles.
El contexto económico hace que estas restricciones sean particularmente significativas. Según datos de la oficina del censo estadounidense, Cuba importó mercancías por 149 millones de dólares en julio de 2026, la cifra mensual más alta registrada desde 1992. Entre enero y julio de ese año, las compras sumaron 674 millones de dólares, casi la totalidad de lo que se importó durante todo 2025. Este crecimiento acelerado de importaciones privadas desde Estados Unidos contrasta ahora con el endurecimiento de las restricciones financieras que lo hacía posible.
El canciller cubano Bruno Rodríguez respondió a través de redes sociales, señalando que las nuevas medidas pretenden obstaculizar el proceso de transformaciones económicas que el gobierno cubano aprobó en junio para enfrentar la crisis económica. Criticó que las sanciones atacan tanto al sector público como al privado, "ese que algunos funcionarios estadounidenses dicen que quieren ayudar a su desarrollo".
Las nuevas regulaciones también limitan categorías de viajes que habían sido permitidos durante la administración de Barack Obama. Los viajes de intercambio cultural, conocidos como viajes "de persona a persona", y las conferencias y reuniones de negocios ahora requerirán autorización. Los viajes educativos relacionados con Cuba deberán realizarse bajo los auspicios de una organización aceptada por las leyes estadounidenses, y los estudiantes deberán viajar acompañados por esa institución autorizada. Quienes hayan realizado al menos una transacción relacionada con un viaje antes del miércoles 1 de octubre, como la compra de un billete de avión, podrán mantener la autorización para realizar dicha visita.
Estas medidas llegan en un contexto de tensión creciente entre Washington y La Habana desde el regreso de Donald Trump al poder. El presidente republicano ha descrito a Cuba, ubicada a 150 kilómetros de las costas de Florida, como una "amenaza extraordinaria" para la seguridad estadounidense y ha amenazado repetidamente con "tomar el control" de la isla. Desde enero de 2026, Washington ha impuesto un bloqueo petrolero de facto a la nación de 9,4 millones de habitantes, sumiendo al país en una profunda crisis económica y energética. Las nuevas sanciones financieras y restricciones de viaje se suman a una presión que no muestra signos de disminuir.
Notable Quotes
Con estas nuevas medidas de bloqueo se pretende obstaculizar el proceso de transformaciones económicas en curso— Bruno Rodríguez, canciller cubano
Las sanciones crean obstáculos adicionales al cerrar cualquier opción de conexión bancaria con Estados Unidos— Oniel Díaz, propietario de consultora para emprendedores privados cubanos