A los 96 años, Warren Buffett cierra un capítulo de más de seis décadas al frente de Berkshire Hathaway, cediendo la presidencia a su hijo Howard en un relevo que no es una despedida sino una transformación cuidadosamente orquestada. La empresa que construyó ladrillo a ladrillo continúa bajo la dirección ejecutiva de Greg Abel, mientras Buffett permanece en la junta como Presidente Emérito, testigo y custodio silencioso de los valores que considera más duraderos que cualquier balance. En la historia del capitalismo moderno, pocas transiciones han sido tan deliberadas ni tan cargadas de filosof