En las primeras semanas de octubre, Wall Street encontró un nuevo horizonte: el S&P 500 y el Nasdaq alcanzaron máximos históricos, sostenidos por el renovado entusiasmo en torno a la inteligencia artificial y una pausa en la presión sobre los bonos del Tesoro. Tras un septiembre marcado por la turbulencia, los mercados recordaron que la resiliencia no es ausencia de obstáculos, sino la capacidad de avanzar a pesar de ellos. Con el mercado alcista acercándose a su cuarto aniversario y la temporada de balances a punto de comenzar, los inversores se preparan para el próximo examen de la economía
Wall Street renueva récords impulsada por la IA mientras los bonos del Tesoro dan respiro
El optimismo logró imponerse a distintos obstáculos
¿Por qué importa tanto que la volatilidad de las tasas de interés baje? Parece un detalle técnico.
Porque cuando las tasas saltan de un lado a otro, los inversores no saben qué esperar. Eso asusta a la gente. Si esa volatilidad se calma, la gente se siente más segura comprando acciones.
Pero espera. El índice MOVE está registrando fluctuaciones mayores que las del Día de la Liberación. Eso significa que la volatilidad sigue siendo alta, ¿no?
Sí, pero el punto es que cualquier disminución de eso, combinada con buenos resultados empresariales, podría impulsar las acciones. Es una proyección hacia adelante.
Entonces el mercado está subiendo a pesar de que las cosas siguen siendo volátiles.
Exactamente. El optimismo en torno a la IA está ganando. Los sectores cíclicos están sufriendo, pero las grandes tecnológicas están llevando el show.
¿Y cuánto de eso es sostenible? El informe de empleo de septiembre fue decepcionante. Los precios de la nafta subieron de nuevo. Los rendimientos de los bonos están en máximos de varias décadas.
Eso es lo que los analistas llaman agotamiento macroeconómico. Hay mucho estrés debajo de la superficie.
¿Entonces por qué sigue subiendo el mercado?
Porque la IA es lo único que parece estar funcionando bien. Y los resultados empresariales hasta ahora han sido sólidos.
Pero eso es concentración. Las Siete Magníficas están llevando todo. Si algo sale mal con la IA, ¿qué pasa con el resto del mercado?
Ese es el riesgo que todos están viendo. Por eso la próxima semana, cuando comienzan los balances de los grandes bancos, va a ser tan importante.
El Pulso
- El S&P 500 encadenó ganancias en cada sesión de octubre, borrando las heridas de un septiembre que había sacudido la confianza de los inversores.
- La volatilidad de las tasas de interés —más que su nivel absoluto— se convirtió en la verdadera amenaza silenciosa que los mercados debían domar para seguir avanzando.
- Las megacapitalizaciones vinculadas a la IA lideraron el repunte mientras los sectores cíclicos acusaban el golpe del agotamiento macroeconómico: petróleo, rendimientos de bonos y un flojo informe de empleo.
- Movimientos corporativos de alto voltaje —desde un acuerdo nuclear de Constellation Energy con Alphabet hasta la apuesta cuántica de Xanadu con GlobalFoundries— reflejaron que la transformación tecnológica no da tregua.
- La temporada de balances arranca la próxima semana con los grandes bancos como JPMorgan y Bank of America, y su veredicto podría definir si el rally tiene combustible para continuar.
En las primeras semanas de octubre, Wall Street encontró un nuevo horizonte: el S&P 500 y el Nasdaq alcanzaron máximos históricos, sostenidos por el renovado entusiasmo en torno a la inteligencia artificial y una pausa en la presión sobre los bonos del Tesoro. Tras un septiembre marcado por la turbulencia, los mercados recordaron que la resiliencia no es ausencia de obstáculos, sino la capacidad de avanzar a pesar de ellos. Con el mercado alcista acercándose a su cuarto aniversario y la temporada de balances a punto de comenzar, los inversores se preparan para el próximo examen de la economía real.
Wall Street cerró las primeras semanas de octubre en territorio histórico: el S&P 500 y el Nasdaq marcaron máximos nunca antes vistos, impulsados por el resurgimiento de la inteligencia artificial y una tregua en la venta de bonos del Tesoro. Después de un septiembre convulso, los inversores hallaron alivio cuando el optimismo logró imponerse sobre un cúmulo de adversidades: rendimientos de bonos en máximos de décadas, incertidumbre geopolítica y presiones inflacionarias persistentes.
El motor del avance fue el sector tecnológico. Las grandes empresas vinculadas a la IA superaron ampliamente al resto del mercado, mientras que los sectores más cíclicos sufrieron correcciones notables. Analistas del Centro Schwab advirtieron que la volatilidad de las tasas —medida por el índice ICE BofA MOVE— resultó ser un factor más determinante que el nivel de los rendimientos en sí. La baja en los precios del petróleo también contribuyó, moderando los temores inflacionarios y reforzando la expectativa de que la Reserva Federal no subirá tasas en octubre, aunque diciembre sigue sobre la mesa.
Octubre trae además un hito simbólico: el mercado alcista iniciado en 2022 se acerca a su cuarto aniversario con ganancias acumuladas del 118%, convirtiéndolo en el octavo más largo desde la Segunda Guerra Mundial y el tercero con mejor inicio en la historia, según el estratega Ryan Detrick de Carson.
Entre los movimientos corporativos del día, Constellation Energy se disparó más de 12% tras anunciar un acuerdo de energía nuclear a 20 años con Alphabet, mientras Xanadu Quantum Technologies trepó igual porcentaje al sellar una alianza con GlobalFoundries para producir componentes de computación cuántica fotónica a escala industrial. Skydance, en cambio, debutó en bolsa con una caída del 3,5% tras la megafusión con Warner Bros. Discovery. La próxima semana, los reportes de JPMorgan y Bank of America servirán como primer termómetro real de la salud económica subyacente.
Wall Street cerró octubre con máximos históricos en el S&P 500 y el Nasdaq, impulsado por el resurgimiento de la inteligencia artificial y una tregua en la venta de bonos del Tesoro estadounidense. Los inversores que atravesaron un septiembre turbulento encontraron respiro en las primeras semanas del mes, cuando el optimismo logró imponerse sobre obstáculos que parecían insuperables: caídas históricas en los bonos, incertidumbre geopolítica y preocupaciones inflacionarias. El S&P 500 acumuló ganancias en cada sesión de octubre, una racha que lo devolvió a territorio virgen.
La recuperación del sector tecnológico fue el motor principal. Las Siete Magníficas y otras grandes empresas de tecnología lideraron el avance, mientras que sectores más cíclicos sufrieron correcciones significativas. Los analistas del Centro Schwab señalaron que la volatilidad de las tasas de interés, medida por el índice ICE BofA MOVE, se convirtió en un factor más importante que el nivel absoluto de los rendimientos. Cualquier disminución en esa volatilidad, combinada con resultados empresariales sólidos, podría impulsar aún más las acciones en las próximas semanas.
Otros factores contribuyeron al repunte. Los precios del petróleo bajaron, lo que moderó los temores inflacionarios del sector energético y reforzó las expectativas de que la Reserva Federal no subirá las tasas este mes, aunque podría hacerlo en diciembre. Kevin Gordon, director de investigación y estrategia del Centro Schwab, caracterizó los últimos meses como una fase de agotamiento macroeconómico: precios de la nafta en alza nuevamente, rendimientos de bonos en máximos de varias décadas, y un decepcionante informe de empleo de septiembre. Ese estrés se reflejó en el daño a los sectores cíclicos, mientras que las megacapitalizaciones vinculadas a la IA tuvieron un desempeño superior.
Octubre marca un hito importante: el mercado alcista de Wall Street se acerca a su cuarto aniversario, que comenzó en 2022. Según Ryan Detrick, estratega jefe de mercado de Carson, es el octavo mercado alcista más largo desde la Segunda Guerra Mundial, con ganancias acumuladas del 118 por ciento. Este rendimiento representa el tercer mejor inicio de un mercado alcista en la historia.
La próxima semana comienza la temporada de resultados trimestrales en Estados Unidos, con los informes de grandes bancos como JPMorgan y Bank of America sirviendo como primer termómetro del mercado. Entre los movimientos destacados del día, Skydance cayó 3,5 por ciento en su primer día de cotización como nuevo gigante mundial del entretenimiento, tras la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance por 110 mil millones de dólares. Constellation Energy se disparó 12,2 por ciento después de anunciar un acuerdo de compra de energía a 20 años con Alphabet para añadir 890 megavatios de nueva capacidad nuclear a la red de interconexión PJM.
Xanadu Quantum Technologies trepó 12 por ciento tras anunciar una asociación estratégica plurianual con GlobalFoundries, uno de los principales fabricantes de semiconductores, para producir componentes de computación cuántica fotónica a escala industrial. Venture Global Inc. avanzó 0,5 por ciento después de mantener conversaciones preliminares para suministrar gas natural licuado a compradores adicionales de China, en un contexto donde el conflicto geopolítico en Medio Oriente altera el comercio energético mundial y empuja a los principales importadores hacia fuentes alternativas de suministro.
Citas Notables
Cualquier disminución de la volatilidad de las tasas de interés, junto con la tranquilidad que brindan los resultados empresariales, puede impulsar las acciones a partir de ahora— Estrategas del Centro Schwab
Los últimos meses solo pueden caracterizarse como una fase de agotamiento macroeconómico para los inversores— Kevin Gordon, director de investigación y estrategia del Centro Schwab