Al cierre de 2024, Wall Street inscribió en los libros de historia uno de sus años más luminosos en décadas: el Nasdaq ganó 28.64% y el S&P 500 avanzó 23.31%, impulsados por la fe colectiva en la Inteligencia Artificial, los recortes de tasas de la Reserva Federal y la promesa política de un entorno más favorable a los negocios. Como ocurre con todo ciclo de euforia, la pregunta que queda suspendida en el aire no es cuánto se ganó, sino cuánto de ese optimismo sobrevivirá al encuentro con la realidad de 2025.
Wall Street cierra 2024 con ganancias espectaculares impulsadas por IA y optimismo con Trump
Nvidia subió más del 170% gracias al boom de la IA
¿Por qué Nvidia subió tanto más que otras empresas tecnológicas?
Porque Nvidia fabrica los chips que hacen funcionar los sistemas de Inteligencia Artificial. Cuando los inversores decidieron que la IA era el futuro, Nvidia se convirtió en la empresa que todos querían tener. Es como si todos quisieran construir casas y Nvidia fuera el único que vende ladrillos.
Pero Apple también subió 30%. ¿Eso no es mucho?
Lo es, pero es diferente. Apple es una empresa más diversificada. Nvidia es casi sinónimo de IA en este momento. Cuando el mercado se obsesiona con una idea, las empresas más puras en esa idea suben más.
¿Qué pasó con la Reserva Federal?
Bajó las tasas de interés. Cuando las tasas bajan, el dinero es más barato. Es más fácil pedir prestado, y invertir en acciones se vuelve más atractivo que tener dinero en un banco ganando poco interés.
¿Y Trump qué tiene que ver?
Los inversores creen que Trump reducirá impuestos y regulaciones. Eso significa más ganancias para las empresas. Así que cuando ganó, la gente compró más acciones esperando que eso suceda.
¿Esto puede continuar en 2025?
Es difícil. La Reserva Federal probablemente no seguirá bajando tasas al mismo ritmo. Sin eso, uno de los motores del mercado se ralentiza. La IA y Trump pueden ayudar, pero no está claro si será suficiente.
¿Qué significa que siete empresas representen un tercio del S&P 500?
Significa que el mercado está muy concentrado. Si esas siete empresas caen, todo el índice cae. Es riesgoso depender tanto de tan pocas compañías.
O Pulso
- El Nasdaq registró su mejor rendimiento en 27 años y el S&P 500 acumuló una ganancia del 53% en dos años consecutivos, niveles no vistos desde finales de los noventa.
- Nvidia disparó más del 170% y los siete gigantes tecnológicos pasaron de representar una cuarta parte a casi un tercio del S&P 500, concentrando el poder del mercado en pocas manos.
- El bitcoin cruzó por primera vez los 100,000 dólares y acumuló un alza del 119%, alimentado por la expectativa de que Trump desregule las criptomonedas al asumir la presidencia.
- La Reserva Federal recortó tasas un punto porcentual completo desde septiembre, abaratando el dinero y haciendo las acciones más atractivas frente a los bonos.
- Expertos advierten que sin nuevos recortes de tasas al mismo ritmo, uno de los pilares del rally se debilita, dejando a la IA y al optimismo político como los únicos sostenes del mercado en 2025.
Al cierre de 2024, Wall Street inscribió en los libros de historia uno de sus años más luminosos en décadas: el Nasdaq ganó 28.64% y el S&P 500 avanzó 23.31%, impulsados por la fe colectiva en la Inteligencia Artificial, los recortes de tasas de la Reserva Federal y la promesa política de un entorno más favorable a los negocios. Como ocurre con todo ciclo de euforia, la pregunta que queda suspendida en el aire no es cuánto se ganó, sino cuánto de ese optimismo sobrevivirá al encuentro con la realidad de 2025.
Wall Street cerró 2024 en un estado de euforia poco común. El último día del año, los tres principales índices sellaron doce meses de optimismo casi ininterrumpido: el Dow Jones avanzó 12.88%, el S&P 500 subió 23.31% y el Nasdaq saltó 28.64%. Para el S&P, la racha acumulada de dos años alcanzó el 53%, la mejor desde 1997 y 1998.
Tres fuerzas sostuvieron este desempeño. La primera fue la Inteligencia Artificial: los inversores apostaron masivamente a que transformaría la economía, y esa convicción elevó los precios sin aparente techo. Nvidia subió más del 170%; Apple creció 30%. Los siete gigantes tecnológicos —Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta, Tesla y Nvidia— pasaron de representar una cuarta parte del S&P 500 a casi un tercio, convirtiéndose en el verdadero motor del mercado.
La segunda fuerza fue la Reserva Federal, que desde septiembre recortó su tasa de referencia un punto porcentual completo, hasta una horquilla de entre 4.25% y 4.50%, haciendo más atractiva la inversión en acciones frente a los bonos. La tercera fue política: la victoria de Donald Trump fue leída por Wall Street como una promesa de impuestos más bajos y regulaciones más laxas. Ese optimismo se extendió incluso a las criptomonedas: el bitcoin superó los 100,000 dólares por primera vez y acumuló un alza del 119% en el año.
Sin embargo, no todos comparten el mismo entusiasmo de cara al futuro. Expertos advierten que el rally podría perder fuerza en 2025 si la Fed no mantiene el ritmo de recortes del año anterior. Sin ese combustible, la pregunta es si la narrativa de la IA y el optimismo político serán suficientes para sostener un mercado que, por ahora, ha escrito uno de sus capítulos más brillantes en décadas.
Wall Street terminó 2024 en un estado de euforia raramente visto. El martes 31 de diciembre, los tres principales índices cerraron con ganancias que reflejaban un año de optimismo casi sin fisuras. El Dow Jones avanzó 12.88%, el S&P 500 subió 23.31%, y el Nasdaq —el más sensible a las tecnológicas— saltó 28.64%. Para el S&P en particular, estos dos últimos años han traído una ganancia acumulada del 53%, la mejor racha desde 1997 y 1998, cuando el índice creció 66% en ese período.
Tres fuerzas principales explican este desempeño. La primera es la Inteligencia Artificial. Los inversores han apostado masivamente a que la IA transformará la economía, y esa confianza se tradujo en precios de acciones que parecían no tener techo. Nvidia, la empresa que fabrica los chips que alimentan los sistemas de IA, vio sus acciones subir más del 170%. Apple, aunque menos dependiente de la narrativa de IA, creció 30%. Estas ganancias no son anécdotas: los siete gigantes tecnológicos —Apple, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta Platforms, Tesla y Nvidia— ahora representan casi un tercio del S&P 500. A finales de 2023 eran apenas una cuarta parte. Su expansión ha sido el motor del mercado.
La segunda fuerza fue la Reserva Federal. Desde septiembre, el banco central estadounidense redujo su tasa de referencia en un punto porcentual completo, llevándola a una horquilla entre 4.25% y 4.50%. Esos recortes de tasas hacen que el dinero sea más barato y que invertir en acciones sea más atractivo comparado con los bonos. Los inversores celebraron cada anuncio.
La tercera fue política. Donald Trump ganó las elecciones presidenciales, y Wall Street interpretó su victoria como una señal de que los impuestos bajarían y las regulaciones se flexibilizarían. Esa expectativa de un ambiente más amigable para los negocios alimentó la compra de acciones en las últimas semanas del año. El optimismo fue tan intenso que incluso las criptomonedas se beneficiaron: el bitcoin superó los 100,000 dólares por primera vez en la historia y acumuló una ganancia de 119% durante 2024. Los entusiastas de las criptomonedas esperan que cuando Trump asuma la presidencia, reduzca las regulaciones sobre estas divisas digitales, tal como prometió en campaña.
Pero no todos ven el futuro con el mismo brillo. Expertos consultados por The Wall Street Journal advierten que este repunte podría desacelerarse en 2025. La razón es simple: la Reserva Federal no planea seguir recortando tasas al ritmo acelerado de 2024. Sin esos recortes, uno de los pilares que sostuvo el rally del año pasado se debilitaría. Queda por verse si la IA y el optimismo con Trump serán suficientes para mantener el impulso, o si Wall Street enfrenta una corrección después de un 2024 que, por ahora, quedará en los libros de historia como uno de los mejores años del mercado en décadas.
Citações Notáveis
Expertos prevén que el repunte se desacelere en 2025, ya que la Reserva Federal no estima seguir con el ritmo de recortes del tipo referencial— The Wall Street Journal