En un mundo donde la energía y el dinero se entrelazan con la geopolítica, la escalada militar entre Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico empuja el crudo hacia los cien dólares por barril y sacude los mercados globales. Wall Street retrocede no solo ante el ruido de los misiles, sino ante la pregunta más profunda que estos despiertan: ¿cuánto tiempo pueden los bancos centrales sostener el equilibrio entre el crecimiento y la inflación cuando el mundo físico arde? Los inversores, atentos a los próximos datos de inflación, saben que esta semana podría trazar una línea entre la pausa y el en