Volkswagen, uno de los pilares industriales de Europa, ha presentado un plan que equivale a una confesión histórica: el modelo que la hizo grande ya no funciona. Al reducir su producción, cerrar plantas y eliminar decenas de miles de empleos, la compañía alemana no busca crecer, sino sobrevivir con dignidad en un mundo que China ha reconfigurado a su favor. La mirada se vuelve ahora hacia India, ese mercado vasto y prometedor, aunque la pregunta que flota en el aire es si Volkswagen llegará allí a tiempo, o si repite el error de llegar tarde.
Volkswagen apuesta por duplicar márgenes y expandirse en India para sobrevivir a su colapso en China
Volkswagen reducirá su plantilla en 50.000 empleados adicionales hasta 2030, sumados a los 100.000 ajustes ya acumulados desde 2024, con cierre de cuatro plantas en Alemania.