En las laderas del macizo colombiano, el volcán Puracé recuerda a las comunidades vecinas que la tierra bajo sus pies sigue viva: una columna de ceniza de 200 metros dispersada hacia el noroccidente en las últimas 24 horas confirma que el sistema volcánico permanece en un estado de inquietud sostenida. El Servicio Geológico Colombiano mantiene la alerta naranja —no como señal de catástrofe inminente, sino como invitación a la vigilancia— mientras los instrumentos registran tremores, fracturas sísmicas y un aumento silencioso de gases en las profundidades del cráter. En la historia larga de los
Volcán Puracé emite ceniza pero permanece en alerta naranja sin riesgo inmediato
Se recomienda a comunidades cercanas no acercarse a zonas de cráteres debido al riesgo de emisiones repentinas de gases, ceniza y fragmentos de roca.