En Argentina, casi la mitad de la población carece de niveles adecuados de vitamina D, esa sustancia que el cuerpo fabrica con la luz del sol pero que el invierno, los hábitos modernos y una dieta insuficiente conspiran para escasear. Más que una vitamina, actúa como hormona que regula el calcio, el fósforo y la integridad del esqueleto; su ausencia prolongada puede dejar huesos frágiles en adultos y desarrollo comprometido en niños. El fenómeno no es una moda: es una señal de que vivir bajo el sol no garantiza absorberlo.
Vitamina D: por qué hay déficit del 43% en Argentina y cómo el sol influye
La deficiencia de vitamina D afecta la salud ósea y muscular de la población argentina, con riesgo particular de raquitismo en niños y osteomalacia en adultos.