Probablemente no puedan eliminar completamente los combustibles fósiles
La terminal APM Terminals Maasvlakte 2 opera con 80% de automatización, robots autónomos y grúas controladas remotamente, funcionando 24/7 sin acelerar velocidad pero mejorando seguridad y fiabilidad. El puerto necesita transitar de combustibles fósiles a hidrógeno verde y captura de carbono, con proyectos como Holland Hydrogen I y la planta de reciclaje químico de Xycle en construcción.
- Terminal APM Terminals Maasvlakte 2: 80% automatizada, 73 vehículos autónomos, funciona 24/7
- Puerto de Róterdam: 105 kilómetros cuadrados, 428 millones de toneladas anuales, 180.000 empleados
- Tres burros zamorano-leoneses traídos de España hace un año para controlar espino amarillo invasor
- Corredor de hidrógeno verde planificado entre Algeciras y Róterdam con Cepsa
El puerto de Róterdam, el mayor de Europa, combina automatización de vanguardia con iniciativas de descarbonización para liderar la transición energética portuaria, aunque enfrenta el reto de mantener su músculo económico mientras reduce emisiones.
Róterdam es el puerto más grande de Europa, una ciudad industrial flotante de 105 kilómetros cuadrados —más grande que Barcelona— donde conviven más de 3.000 empresas de petroquímica, logística y agroalimentación en lo que parece una simbiosis perfecta. Pero esa perfección industrial enfrenta ahora su mayor desafío: descarbonizarse sin perder el músculo económico que sostiene a 180.000 empleados y representa el 2,2% del PIB neerlandés.
La terminal APM Terminals Maasvlakte 2 es el símbolo más visible de esa transformación. Construida sobre arena del fondo del Mar del Norte en 2015, fue la primera terminal de contenedores del mundo diseñada para operar con grúas pórtico controladas remotamente. El 80% de sus operaciones está automatizado; una flota de 73 vehículos guiados funciona sin intervención humana, y ahora prueban camiones autónomos. Desde lejos, la terminal parece un lugar fantasmal: solo robots sobre ruedas, ganchos infinitos, ninguna persona visible. Niels Dekker, responsable comercial, aclara un malentendido común: la automatización no acelera el proceso, sino que lo hace más fiable y seguro. La terminal funciona 24/7, salvo cuando eventos extremos como la ola de calor que azotaba la ciudad durante nuestra visita obligan a detener operaciones. Dekker reconoce que con el cambio climático estos eventos serán más frecuentes, así que están preparándose para adaptarse.
El puerto gestiona 428 millones de toneladas de mercancías al año, y todo ello demanda energía colosal. Su sistema actual depende principalmente del gas natural, una vulnerabilidad que se hizo evidente cuando la prohibición del gas ruso creó problemas de suministro. Boudewijn Siemons, CEO de la Autoridad Portuaria, describe la transición energética como una tarea titánica: las transiciones anteriores —del carbón al petróleo, del petróleo al gas— llevaron décadas. Pero Róterdam no puede esperar. El objetivo es cambiar combustibles fósiles por hidrógeno. Air Products construye una planta que debería arrancar en 2027, y Shell está levantando Holland Hydrogen I, la primera planta de hidrógeno verde del puerto. Sin embargo, la megarefinería de Shell en Róterdam también procesa crudo para combustibles, asfalto y materias primas químicas. Siemons insiste en que no es greenwashing: como entidad de titularidad pública, su objetivo es aportar valor a la sociedad. Pero reconoce que alcanzar cero emisiones para 2050 requiere aceptar un mensaje incómodo: probablemente no podrán eliminar completamente el surtidor de hidrocarburos. En su lugar, apuntan a ser climáticamente neutros generando emisiones negativas en otros sectores.
La innovación en el puerto va más allá de la energía. Xycle, una startup neerlandesa, está construyendo la primera planta de reciclaje químico en Europoort, otra zona del puerto. Su proceso utiliza temperaturas más bajas que los métodos convencionales, reduciendo consumo energético. Arnd Thomas, CEO de Xycle, describe la planta como un laboratorio donde aprovechar la potencia del clúster químico de Róterdam para convertir residuos plásticos en nuevas materias primas. La empresa busca expandirse a otros clústeres europeos, y Tarragona está entre sus opciones. Porthos, otra iniciativa, pretende capturar emisiones de CO2 de industrias del puerto y transportarlas por gasoducto hasta yacimientos agotados en el Mar del Norte, evitando que lleguen a la atmósfera. Aunque la captura y almacenamiento de carbono aún genera dudas sobre su eficacia real.
La simbiosis industrial del puerto también adopta formas más tradicionales. La granja flotante Floating Farm cría vacas cuyo estiércol alimenta a la cervecería artesana Stadshaven Brouwerij, que a su vez proporciona restos de grano como alimento. Pero la solución más insólita llegó hace un año: tres burros zamorano-leoneses traídos de España para comer espino amarillo, una planta invasora que prolifera en los corredores de oleoductos. Esta vegetación debe mantenerse corta por seguridad, pero el arbusto crece rápidamente y requiere mantenimiento costoso. Los burros españoles, acostumbrados a vegetación seca y agreste —se usan en España para prevenir incendios forestales— parecían la solución perfecta. De momento, sin embargo, no muestran mucho interés por incorporar el espino amarillo a su dieta, cuenta con humor Lex Bezemer, responsable de proyectos de infraestructura.
Róterdam mira hacia España con una mezcla de admiración y envidia. Boudewijn Siemons exclama: "¡Tenéis tantas fuentes para hacer energía renovable!". Cree que la posición de España para ser un actor clave en la transición energética europea es inmejorable. Su consejo es directo: invertir en infraestructuras para llevar esa energía a zonas industriales, y modernizar puertos para exportar materias primas como amoniaco azul o verde. De hecho, Róterdam está en conversaciones con empresas españolas como Cepsa para crear cadenas de suministro de energía renovable, incluyendo el primer gran corredor de hidrógeno verde entre Algeciras y Róterdam. Martín Fernández Prado, presidente de la Autoridad Portuaria de A Coruña, reconoce que Róterdam es líder indiscutible en renovables y digitalización. Mientras España comienza a hablar de plantas de amoniaco verde, Países Bajos ya las está finalizando. Puertos como A Coruña, Cartagena, Valencia, Huelva y Barcelona están apostando por seguir esa estela. Como señala Siemons, España tiene el viento y el sol a su favor.
Notable Quotes
Es un sistema más fiable y mucho más seguro para las personas, pero no más rápido— Niels Dekker, responsable comercial de APM Terminals Maasvlakte 2
¡Tenéis tantas fuentes para hacer energía renovable! Estáis llamados a ser uno de los proveedores energéticos para toda Europa— Boudewijn Siemons, CEO de la Autoridad Portuaria de Róterdam
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué un puerto necesita descarbonizarse si su función es mover mercancías?
Porque mueve 428 millones de toneladas al año. Esa escala de operaciones consume energía colosal, principalmente gas natural. Sin descarbonización, el puerto sigue alimentando el cambio climático que luego lo amenaza con eventos extremos como el calor que paralizó operaciones durante nuestra visita.
Pero la automatización que ves allí, ¿no debería hacer todo más eficiente?
Aquí está lo interesante: la automatización no acelera el proceso. Hace que sea más fiable, más seguro, y permite funcionar 24/7. Pero la velocidad no cambia. El verdadero reto es de dónde viene la energía que alimenta esos robots.
¿Y por qué traer burros españoles en lugar de más máquinas?
Porque a veces la solución más antigua es la más inteligente. El espino amarillo crece rápido en los corredores de oleoductos y requiere mantenimiento costoso. Los burros zamorano-leoneses comen vegetación seca y agreste. Es una solución que beneficia la biodiversidad. Aunque, honestamente, hasta ahora los burros no parecen muy interesados en colaborar.
¿Cree Róterdam que realmente puede llegar a cero emisiones?
No. El CEO es honesto al respecto: probablemente no puedan eliminar completamente los combustibles fósiles para 2050. Su estrategia es ser climáticamente neutros generando emisiones negativas en otros sectores. Es un mensaje incómodo, pero más realista que promesas imposibles.
¿Qué tiene España que Róterdam no?
Energía renovable en abundancia. Sol y viento. Róterdam está en conversaciones con empresas españolas como Cepsa para crear un corredor de hidrógeno verde entre Algeciras y Róterdam. España podría ser proveedor energético de toda Europa, pero necesita modernizar sus puertos y construir infraestructuras para transportar esa energía.
¿Entonces Róterdam es el futuro que España debe copiar?
Es un espejo útil, pero con matices. Róterdam tiene tamaño, inversión multimillonaria y décadas de ventaja. Lo que España puede copiar es la mentalidad: ver la sostenibilidad y la digitalización no como costo, sino como oportunidad económica.