En Mendizorroza, el Valencia CF encontró algo más que una victoria en la sexta jornada de LaLiga: encontró un espejo en el que reconocerse. Con cambios en el cuerpo técnico y la necesidad de restaurar la confianza colectiva, el equipo che venció al Deportivo Alavés en un momento en que los resultados importan tanto por sus puntos como por su significado emocional. En el fútbol, como en tantas otras empresas humanas, hay victorias que no solo suman en la tabla, sino que reescriben la narrativa interna de un grupo.