Durante décadas, la vaginosis bacteriana fue tratada como un malestar ginecológico menor, pero un estudio con 1,5 millones de mujeres revela que su presencia puede ser una señal de vulnerabilidad más profunda: quienes la padecen tienen hasta 3,8 veces más probabilidades de contraer infecciones de transmisión sexual. Publicado en O&G Open, el trabajo del equipo de Quest Diagnostics convierte un diagnóstico cotidiano en un umbral clínico que exige atención integral. La ciencia, una vez más, recuerda que el cuerpo humano no padece en compartimentos estancos.