Un estudio internacional revela que la confianza en la seguridad de macOS ha generado una paradoja silenciosa: quienes más creen estar protegidos son quienes menos se protegen. Los usuarios de Mac reportaron más incidentes de malware, phishing y robo de datos que los de Windows durante el último año, no porque el sistema sea más vulnerable, sino porque la percepción de invulnerabilidad desincentiva la precaución. En la era de los ataques centrados en el usuario, la primera línea de defensa no es el sistema operativo, sino el comportamiento humano.