En los primeros siete meses de 2026, Uruguay consolidó un crecimiento exportador modesto pero significativo, alcanzando 7.819 millones de dólares en ventas al exterior. El país rioplatense navega una reconfiguración silenciosa de sus vínculos comerciales: China, su mayor socio, compra menos por los estragos de la sequía, mientras Europa y Brasil ganan peso en el mapa. Es la historia de una economía pequeña que aprende a equilibrarse entre la dependencia climática y la diversificación estratégica.