Hay tragedias que parecen nacer de una sola orden mal dada, y en Urda, en la llanura toledana, una cadena de pequeños descuidos terminó en un choque que ha dejado 68 vidas perdidas. Un tren de Iryo quedó detenido ante una señal de entrada que prohibía el paso, sin poder reiniciar su sistema de control, y el centro de control de Atocha indicó después a un AVE de Renfe que reanudara la marcha a velocidad normal. Lo que la norma exigía, una circulación prudente a no más de 40 kilómetros por hora, se convirtió en una carrera a casi 200 hacia un obstáculo que no podía verse a tiempo. Ahora la pregu
Urda: fallos de señalización y una orden errónea del centro de control tras el choque AVE-Iryo con 68 muertos
Una orden de marcha normal donde la norma exigía 40 km/h
Si el AVE tenía una señal de paso prohibido delante, ¿cómo pudo reanudar la marcha a velocidad normal?
Porque la orden vino del centro de control. Le dijeron que reiniciara el LZB y siguiera con marcha normal, cuando la norma exige un máximo de 40 km/h en seguridad degradada.
Conviene separar lo confirmado de lo atribuido. El audio lo difundieron medios españoles y EL PAÍS publicó las transcripciones; la calificación de "decisión errónea" es del Ministerio, que es parte interesada.
Hay un detalle que me llama la atención: otro maquinista avisó y se corrigió su orden.
Sí, y solo la suya. El AVE que iba por la misma vía no recibió la corrección. Esa asimetría es de lo más difícil de explicar.
Y por ahora no tenemos explicación oficial. El ministro mismo habló de circunstancias "inexplicables".
¿Qué hacía el AVE durante esos 17 minutos?
Recorrió unos 25 kilómetros a cerca de 200 por hora. Las cifras salen de los reportes, no de un informe técnico final.
Exacto. Falta el dictamen de la CIAF, y no sabemos aún qué dirá el operario de Adif que declaró ante los agentes.
¿Qué se espera ahora?
Que la investigación técnica y el juzgado de Orgaz determinen responsabilidades, como dijo Sánchez.
El Pulso
- Un fallo en la señalización dejó a un Iryo inmóvil en plena vía y el sistema no permitía reiniciarlo.
- Desde el centro de control de Atocha se ordenó a un AVE seguir a velocidad normal pese a que el circuito seguía ocupado.
- El tren recorrió unos 25 kilómetros durante 17 minutos a cerca de 200 km/h antes de estrellarse contra el convoy parado.
- Un aviso de otro maquinista llegó al centro, pero la orden dada al AVE nunca fue rectificada.
- La CIAF, la Guardia Civil y el Juzgado de Orgaz investigan ahora la cadena de decisiones, mientras el país vive tres días de luto oficial.
Hay tragedias que parecen nacer de una sola orden mal dada, y en Urda, en la llanura toledana, una cadena de pequeños descuidos terminó en un choque que ha dejado 68 vidas perdidas. Un tren de Iryo quedó detenido ante una señal de entrada que prohibía el paso, sin poder reiniciar su sistema de control, y el centro de control de Atocha indicó después a un AVE de Renfe que reanudara la marcha a velocidad normal. Lo que la norma exigía, una circulación prudente a no más de 40 kilómetros por hora, se convirtió en una carrera a casi 200 hacia un obstáculo que no podía verse a tiempo. Ahora la pregunta que queda es la que siempre aparece tras estos accidentes: quién decidió, por qué nadie corrigió la orden a tiempo, y cómo puede una red tan vigilada permitir que un error humano se vuelva irreversible.
En las grabaciones del centro de control de Atocha se escucha una instrucción que, según la normativa, nunca debió darse. Un maquinista de Renfe recibió la orden de desconectar y volver a conectar su sistema de seguridad y reanudar la marcha con normalidad. Minutos después, su AVE chocó en Urda, municipio de Toledo, contra un Iryo que seguía detenido en la misma vía.
Todo empezó con un fallo informático en la señalización. La conductora del Iryo avisó de que no podía reiniciar el sistema y de que el tren permanecía parado ante una señal que prohibía el paso. Aun así, el AVE recibió permiso para avanzar a velocidad habitual, cuando el protocolo exigía no superar los 40 kilómetros por hora. Recorrió cerca de 25 kilómetros a unos 200 kilómetros por hora antes del impacto.
Las transcripciones publicadas por EL PAÍS revelan además que un maquinista de otro tren advirtió al centro de que no se podía circular con normalidad. El operador corrigió esa instrucción, pero no la dada al AVE. Poco antes de la colisión, un operador comentó a sus compañeros que el tren tenía problemas con el equipo.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y la Guardia Civil trabajan bajo la dirección del Juzgado de Orgaz para reconstruir lo ocurrido. El rescate movilizó a militares, guardias civiles, Cruz Roja y sanitarios, y los heridos fueron trasladados a hospitales de cinco ciudades. Con 68 personas fallecidas, el Gobierno decretó tres días de luto oficial. Queda por saber cómo se tomó la decisión en Atocha y por qué no se corrigió a tiempo la orden.
En las grabaciones del centro de control de Atocha se oye una instrucción que, según la normativa, nunca debió darse: "Maquinista de tren 2080 desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal". Quien la recibió conducía un AVE de Renfe. Pocos minutos después, ese tren chocó en Urda, municipio de Toledo, contra un Iryo que seguía detenido en la misma vía. El titular de la noticia habla de 68 fallecidos.
La cadena de hechos arranca con un fallo informático en la señalización. La conductora del Iryo informó a los controladores de que el tren no le permitía reiniciar el sistema LZB y de que por eso seguía parada ante la señal de entrada. El circuito de vía continuaba ocupado por su convoy y había una señal que prohibía el paso. Aun así, la orden transmitida al AVE le permitió reanudar la circulación a velocidad habitual, en lugar de aplicar el protocolo de marcha a la vista.
La normativa ferroviaria es precisa en este punto. En situaciones de seguridad degradada, la marcha debe reanudarse como máximo a 40 kilómetros por hora, para que el maquinista pueda detener el tren ante cualquier obstáculo. El AVE, en cambio, recorrió cerca de 25 kilómetros durante 17 minutos, a unos 200 kilómetros por hora, hasta impactar contra el Iryo inmóvil.
Las transcripciones telefónicas publicadas por EL PAÍS añaden un detalle inquietante. El maquinista de otro tren, ajeno al choque, advirtió al centro de control de que no se podía circular con normalidad. El operador corrigió entonces la instrucción para esa unidad, pero no modificó la orden dada al AVE que avanzaba por la misma vía. Tras terminar una de las comunicaciones, un operador de Atocha comentó a sus compañeros de sala, escasos minutos antes de la colisión: "¡De verdad, tronco, de verdad...! El 6076 está teniendo problemas con el equipo".
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios y especialistas del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil han asumido las pesquisas técnicas y la recogida de evidencias sobre el terreno, bajo la tutela del Juzgado de Instancia e Instrucción de Orgaz. Los agentes ya tomaron declaración al operario de Adif encargado de regular el tráfico del corredor en el momento del siniestro.
El Ministerio de Transportes calificó la autorización como una decisión errónea que contravino los reglamentos de seguridad. El ministro Óscar Puente afirmó que la decisión de retomar la circulación sin haberse restablecido el sistema de seguridad corresponde al centro de control, que a través de sus operadores decidió reanudar la marcha "en unas circunstancias inexplicables". El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo que, si ha habido negligencias, se sabrá.
En el terreno, el rescate movilizó a la Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Civil, Cruz Roja y personal sanitario de municipios castellano-manchegos. Los heridos, de diversa gravedad, fueron trasladados a hospitales de Toledo, Alcázar de San Juan, Ciudad Real, Albacete y Madrid. Renfe e Iryo habilitaron líneas telefónicas gratuitas para atender a los familiares de los pasajeros, y el Gobierno decretó tres días de luto oficial en todo el país.
Queda por saber cómo se tomó la decisión en el centro de control y por qué no se corrigió la orden al AVE. Las respuestas dependerán de la investigación técnica y del procedimiento judicial en Orgaz.
Citas Notables
La decisión de retomar la circulación, no habiéndose restablecido el sistema de seguridad, corresponde al centro de control, en unas circunstancias inexplicables.— Óscar Puente, ministro de Transportes
Si ha habido negligencias, se sabrá.— Pedro Sánchez, presidente del Gobierno