En Mendoza, unos 200 conductores de plataformas digitales de transporte —sin sindicato que los ampare, organizados apenas por redes sociales— se plantaron ante la Subsecretaría de Transporte para reclamar lo que el sistema les negaba: el derecho a trabajar. Sus permisos vencen cada tres meses, y la burocracia entre plataformas y Estado los deja suspendidos en un limbo de hasta dos meses sin ingresos. El gobierno respondió con una promesa de agilización y duplicó la vigencia de los permisos, aunque las preguntas más profundas sobre coordinación y responsabilidad siguen sin respuesta clara.
Unos 200 choferes de Uber y Cabify reclaman por demoras en permisos de trabajo
Aproximadamente 200 conductores se encuentran sin ingresos por períodos de hasta 2 meses debido a bloqueos de cuentas y demoras en la tramitación de permisos.