Al inaugurar el curso 2026-2027 en Granada, las universidades públicas andaluzas han convertido una promesa incumplida en el centro de su discurso institucional: el modelo de financiación acordado con el Gobierno central sigue sin materializarse. Mientras tanto, la demanda de plazas duplica la oferta general y se multiplica por diez en Ciencias de la Salud, revelando una brecha entre lo que la sociedad exige a sus universidades y los recursos que el Estado les entrega. Es la vieja tensión entre el compromiso político y la realidad presupuestaria, esta vez con nombres, cifras y un auditorio que