En el oriente de Cuba, la Universidad de Holguín ha tendido un puente académico hacia Europa al formalizar con la belga KU Leuven acuerdos de cooperación centrados en doctorados conjuntos e ingeniería de soluciones inteligentes. El gesto trasciende el protocolo diplomático: es la apuesta de una institución caribeña por insertarse en redes globales de investigación aplicada, llevando sus capacidades científicas al diálogo con una de las universidades más reconocidas del continente europeo. En un mundo donde el conocimiento circula cada vez más entre fronteras, este acuerdo encarna la convicción