En el ejercicio 2025, Unilever España registró un beneficio neto de 135,2 millones de euros —casi cinco veces el del año anterior— gracias a la venta de su negocio de helados a la recién creada Magnum Ice Cream Company por más de 158 millones de euros. La operación, parte de una reorganización global que llevó a la nueva compañía heladera a cotizar en Ámsterdam, infló los resultados con ingresos extraordinarios que ocultan una realidad más austera: la facturación cayó un 32% y el beneficio operativo retrocedió un 20%. Es el retrato de una empresa que se reinventa achicándose, apostando por la