A 475 años de su fundación, la Universidad Nacional Autónoma de México reunió en torno a su historia más inmediata que pasada: cómo educar en un mundo donde la inteligencia artificial ya no es horizonte sino suelo firme bajo los pies. El rector Leonardo Lomelí y el empresario Carlos Slim pusieron sobre la mesa una convicción compartida —que la tecnología no sustituye al pensamiento, sino que lo exige con mayor urgencia— mientras la institución mira sus próximos 25 años como el tramo más decisivo hacia su quinto centenario.