A más de un siglo de distancia, una jueza penal chilena ha descubierto que su bisabuela, Corina Rojas, fue la primera mujer condenada a muerte en Chile, en 1916, por planificar el asesinato del marido que le fue impuesto a los quince años. Andrea Díaz-Muñoz, magistrada con más de dos décadas en el Poder Judicial, ha reconstruido ese proceso en un libro que no solo rescata una historia familiar sepultada, sino que interroga los sesgos de género que moldearon la justicia de su época. El caso de Corina es, en el fondo, una pregunta que el presente le hace al pasado: ¿a quién escucha realmente la
Una jueza descubre que su bisabuela fue la primera condenada a muerte en Chile por planificar un asesinato
Corina Rojas estuvo a punto de ser fusilada, pasó dos años detenida en la Casa Correccional de Mujeres y tras su indulto en 1918 no pudo volver a ver a sus cuatro hijos.