En la madrugada del 10 de agosto, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia y convirtió el edificio María Alvira de Cali en el sepulcro de casi toda una familia. De tres hermanas trillizas de 23 años, solo Ana María sobrevivió, protegida por una mesa de madera mientras el mundo que conocía se derrumbaba a su alrededor. Ella aún no lo sabe: recuperándose en un hospital, ignora que sus hermanas, sus padres y su tío han muerto. Su historia condensa, en una sola vida suspendida entre la suerte y el dolor, la magnitud humana de la mayor catástrofe sísmica que Colombia ha vivido
Una de tres hermanas trillizas sobrevive al colapso en Cali tras terremoto de 7,4
Cinco miembros de la familia Saavedra Caicedo murieron en el colapso del edificio: tres hermanas trillizas, sus dos padres y un tío materno; solo una hermana sobrevivió.