Lo que parecía ser un conflicto olvidado en Yemen ha vuelto a reclamar su lugar en la historia con una violencia renovada y calculada. Un vuelo entre Teherán y Saná actuó como señal visible de una alianza que se había estado consolidando en silencio, y los ataques hutíes que siguieron contra instalaciones petroleras y civiles saudíes revelaron que los equilibrios de poder en Oriente Próximo han cambiado de manera profunda. Un grupo que el mundo descartó como marginal ha demostrado que puede herir economías, mover mercados y sostener una guerra que muchos creían extinguida. La fragilidad de la
Un vuelo Teherán-Saná reavivaría conflicto congelado en Yemen
Al menos 73 personas resultaron heridas en los ataques hutíes contra instalaciones civiles y económicas saudíes.