En una era donde la computación se ha vuelto invisible y casi mística, un ingeniero llamado Mike ha elegido el camino contrario: construir un ordenador de 8 bits con 460 válvulas de vacío de los años 50 y 60, haciendo tangible lo que los chips modernos ocultan. The Tube Computer MK3 no aspira a competir con la tecnología actual, sino a revelarla, convirtiendo cada operación lógica en algo que se puede ver, tocar y comprender. Es un acto de arqueología computacional que nos recuerda que detrás de cada nanómetro de silicio existe una historia de puertas, registros y decisiones binarias que algui