En el ciclo eterno de las promesas políticas y las negociaciones comerciales, Donald Trump volvió a situar a México en el centro de su narrativa económica durante un mitin en Carolina del Norte, proclamando un acuerdo inminente mientras cuestionaba la utilidad de los lazos comerciales con Canadá y Europa. Al mismo tiempo, relanzó una promesa de dividendo de cinco mil dólares para cada adulto estadounidense, condicionada a una victoria electoral republicana y financiada, según él, por los aranceles. La historia recuerda que las grandes promesas nacen en los mítines, pero mueren o se transforman