Hay madrugadas que el tiempo guarda sin testigos, y una de ellas podría haber sido la que Vincent van Gogh contempló desde el sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence en julio de 1889. Un equipo de científicos surcoreanos sostiene que La noche estrellada no es una invención nacida solo de la imaginación, sino el registro de un cielo real, el previo al amanecer del 22 de julio. Su hipótesis, aún pendiente de confirmación independiente, reconstruye la escena a partir de los astros, los documentos y la memoria de un pintor que buscaba en el firmamento lo que la vida le negaba.
Un estudio surcoreano identifica la noche exacta que inspiró 'La noche estrellada' de Van Gogh
Las estrellas estaban dispuestas tal como aparecen en el cuadro el 22 de julio
¿Qué cambia exactamente con este estudio? La noche estrellada ya era famosa.
Cambia la fecha. Se había estimado un mes antes, y los investigadores la sitúan en la madrugada del 22 de julio de 1889, con la luna menguante, Venus y las Híades juntas.
¿Cómo sabían que su método funcionaba?
Lo probaron con Terraza de café por la noche y Noche estrellada sobre el Ródano, que tienen fechas bien documentadas. Salieron el Triángulo de Verano y la Osa Mayor.
Eso valida el método en cuadros fechados, pero no demuestra que Van Gogh pintara fielmente el cielo en este caso.
Visitaron además Saint-Rémy.
Sí, en dos viajes en 2019, para reconstruir la vista que él tenía de la ciudad.
Conviene recordar que es un estudio de un solo equipo. La verificación independiente aún no existe.
¿Qué papel tienen las cigarras?
Aparecen con frecuencia en sus cartas, lo que sugiere clima cálido y encaja mejor con julio.
Es un indicio indirecto, no una prueba. Y que terminara el cuadro días después es una inferencia de los autores, no un dato confirmado.
O Pulso
- Una reconstrucción astronómica sugiere que el cielo del cuadro de 1889 fue una observación real y no solo una fantasía pictórica.
- La luna menguante, Venus y las Híades de Tauro aparecen tan juntas en el lienzo que el equipo las sitúa en una sola madrugada precisa.
- Para validar su método, los investigadores lo probaron con dos obras cuyas fechas están documentadas, y ambas coincidieron con el cielo real.
- Viajes de campo a Francia y el cruce de cartas, registros meteorológicos y menciones a las cigarras dibujan una hipótesis que aún espera verificación independiente.
Hay madrugadas que el tiempo guarda sin testigos, y una de ellas podría haber sido la que Vincent van Gogh contempló desde el sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence en julio de 1889. Un equipo de científicos surcoreanos sostiene que La noche estrellada no es una invención nacida solo de la imaginación, sino el registro de un cielo real, el previo al amanecer del 22 de julio. Su hipótesis, aún pendiente de confirmación independiente, reconstruye la escena a partir de los astros, los documentos y la memoria de un pintor que buscaba en el firmamento lo que la vida le negaba.
Un grupo de científicos surcoreanos afirma haber identificado la madrugada que inspiró La noche estrellada, el cuadro de 1889 que hoy se conserva en el MoMA de Nueva York. Según su estudio, publicado en Scientific Reports, la obra representa el cielo justo antes del amanecer del 22 de julio de 1889, visto desde Saint-Rémy-de-Provence, donde Van Gogh vivía internado en un sanatorio.
Todo comenzó con una observación astronómica: en el lienzo, la luna menguante, Venus y las Híades de Tauro aparecen muy juntas, y esa disposición coincide con lo que pudo verse aquella noche de verano. Antes de aceptar la idea, el equipo comprobó su método con dos pinturas de cielos nocturnos cuyas fechas se conocen con precisión, y el modelo reprodujo fielmente ambos cielos. Después viajaron a Francia para recorrer los lugares donde el pintor trabajó.
Los registros meteorológicos, que describen un cielo despejado, y las frecuentes menciones a las cigarras en sus cartas, propias de un clima cálido, refuerzan la hipótesis. Los autores concluyen que Van Gogh probablemente esbozó el cielo en las primeras horas de aquel día y terminó la obra en los días siguientes. Aun así, es una conclusión que todavía necesita confirmación independiente.
Un grupo de científicos surcoreanos sostiene haber identificado la madrugada concreta que Vincent van Gogh tuvo delante cuando concibió La noche estrellada, el cuadro de 1889 que hoy se conserva en el MoMA de Nueva York. Según su estudio, publicado en la revista Scientific Reports, la obra representa el cielo justo antes del amanecer del 22 de julio de 1889, visto desde Saint-Rémy-de-Provence, en Francia, donde el pintor neerlandés estaba internado en un sanatorio.
El punto de partida fue una observación astronómica. En el lienzo, la luna menguante, el planeta Venus y el cúmulo estelar de las Híades, en la constelación de Tauro, aparecen muy próximos entre sí. Los investigadores afirman que esa disposición coincide exactamente con lo que habría podido verse en el cielo aquella noche de verano. El autor principal, Elijah Jeong-hyun Kim, candidato a doctorado en la Universidad Kyung Hee y director ejecutivo de SLLAB, lo resume así: para un astrónomo observacional, el cúmulo de estrellas de La noche estrellada son las Híades en Tauro.
Antes de llegar a esa conclusión, el equipo puso a prueba su método con otras dos pinturas de cielos nocturnos de Van Gogh cuya fecha se conoce con gran precisión gracias a la abundancia de fuentes históricas: Terraza de café por la noche y Noche estrellada sobre el Ródano. Con un modelo astronómico reconstruyeron el cielo del día en que se pintaron y lo compararon con el campo de visión del artista. El resultado fue que ambas obras reflejaban el cielo con exactitud: la primera muestra el Triángulo de Verano y la segunda, la Osa Mayor.
Validado el procedimiento, los investigadores se desplazaron a Francia. Durante dos viajes realizados en 2019 recorrieron los lugares donde Van Gogh trabajó, con el fin de determinar la vista exacta que tenía de la ciudad de Saint-Rémy. Después reconstruyeron el cielo de ese período y comprobaron que las estrellas habrían estado dispuestas tal como aparecen en el cuadro el 22 de julio, un mes más tarde de lo que se había estimado hasta ahora.
El análisis estadístico respaldó la correspondencia entre las cinco estrellas centrales de La noche estrellada y las Híades. La coincidencia resultó aún mayor en el dibujo a pluma que Van Gogh hizo a partir del cuadro.
El equipo recurrió también a otros datos. Los registros meteorológicos históricos indican que el cielo de aquella noche estaba lo bastante despejado como para que el pintor pudiera ver la composición. Además, las frecuentes menciones a las cigarras en las cartas de Van Gogh apuntan a un período de clima cálido, algo que encaja mejor con las temperaturas registradas en julio.
De todo ello los autores deducen que Van Gogh probablemente esbozó el cielo tal como lo vio en las primeras horas del 22 de julio y que terminó la pintura final durante los días siguientes. Se trata de una hipótesis basada en reconstrucción astronómica y documentación histórica, y todavía falta una verificación independiente de sus conclusiones.
Citações Notáveis
Para un astrónomo observacional, el cúmulo de estrellas de La noche estrellada son las Híades en Tauro.— Elijah Jeong-hyun Kim, autor principal del estudio