En las aguas del Mar Negro, la guerra entre Ucrania y Rusia cruzó esta semana un umbral que los historiadores militares llevan décadas anticipando: dos embarcaciones sin tripulantes se enfrentaron en lo que Kiev describe como el primer combate naval autónomo de la historia. Este hito tecnológico no ocurre en el vacío, sino en medio de una guerra de desgaste que, según la inteligencia ucraniana, consume cerca de seis mil vidas rusas al mes y que, al ritmo actual, podría agotar la capacidad bélica de Moscú hacia 2028. La máquina avanza; el costo humano, sin embargo, no cede.
Ucrania reclama victoria en la primera batalla naval entre drones de la historia
Rusia reporta pérdidas de aproximadamente 6.000 soldados mensuales en el conflicto con Ucrania.