En un momento en que los desastres naturales se multiplican con una frecuencia que la ciencia atribuye al cambio climático, el director Lee Isaac Chung eligió retratar esa realidad en Twisters sin nombrarla ni explicarla. La película muestra un mundo donde las tormentas son más devastadoras que hace treinta años, pero confía en el espectador para trazar sus propias conclusiones. Es una apuesta por el cine como espejo, no como sermón.
'Twisters' evita mencionar el cambio climático por decisión deliberada de su director
Mostrar la realidad sin explicar por qué cambia
¿Por qué un director que hizo una película tan política como Minari decide ahora no transmitir ningún mensaje?
Creo que Chung ve esto como dos géneros diferentes. Minari era un drama personal, casi documental. Twisters es un blockbuster de entretenimiento. Tal vez siente que los públicos esperan cosas distintas de cada tipo de película.
Pero eso es una decisión política en sí misma, ¿no? Elegir no nombrar el cambio climático cuando tu película trata directamente sobre tornados más frecuentes es una posición.
Tienes razón. Aunque Chung diría que está mostrando la realidad sin interpretarla. Los tornados son más frecuentes. Eso es un hecho que aparece en la película.
¿Pero el público lo entiende así? ¿O simplemente ve tornados sin contexto?
Ese es el problema real. La Cruz Roja dice que las catástrofes se han duplicado. Si la película no lo explica, ¿cómo sabe el espectador que eso es anormal?
Quizás Chung confía en que el público ya sabe. Que no necesita que le lo digan.
¿Y si no lo sabe? ¿Si ve la película y piensa que los tornados siempre han sido así?
Entonces la película ha mostrado la realidad sin permitir que el público la entienda completamente. Eso es un vacío.
Der Puls
- La secuela de Twister llega casi tres décadas después con tornados más intensos y frecuentes, pero sin pronunciar las palabras 'cambio climático' en ningún momento.
- La Cruz Roja Americana documenta casi el doble de grandes catástrofes en la última década, lo que hace más llamativa la omisión deliberada en una película sobre desastres meteorológicos.
- El director rechazó incluir cualquier mensaje ambiental o político, argumentando que el cine debe reflejar el mundo, no predicar sobre él.
- La película sí cuestiona a especuladores que se aprovechan de las catástrofes, pero deja sin respuesta la pregunta de por qué esas catástrofes son cada vez más graves.
- Chung y el guionista Joseph Kosinski acordaron mostrar la realidad sin interpretarla, dejando abierta la puerta al espectador sin obligarlo a cruzarla.
En un momento en que los desastres naturales se multiplican con una frecuencia que la ciencia atribuye al cambio climático, el director Lee Isaac Chung eligió retratar esa realidad en Twisters sin nombrarla ni explicarla. La película muestra un mundo donde las tormentas son más devastadoras que hace treinta años, pero confía en el espectador para trazar sus propias conclusiones. Es una apuesta por el cine como espejo, no como sermón.
Lee Isaac Chung dirigió Twisters con una decisión artística central: mostrar tornados cada vez más devastadores sin explicar por qué. La secuela del clásico de 1996 llega casi treinta años después con Daisy Edgar-Jones y Glen Powell investigando fenómenos meteorológicos que, en la realidad, se han intensificado por el cambio climático. En la pantalla, esa conexión nunca se nombra.
Chung, conocido por Minari —su íntimo retrato de una familia migrante coreana—, ha dado el salto al cine de gran presupuesto con críticas sorprendentemente favorables. Pero hay una ausencia deliberada en el corazón de la película: ningún personaje explica por qué las tormentas son más frecuentes y más destructivas que antes.
La ironía es difícil de ignorar. Según la Cruz Roja Americana, la crisis ambiental ha obligado a responder a casi el doble de grandes catástrofes en la última década. Sin embargo, cuando se le preguntó al director sobre el tema, fue claro: 'No creo que las películas deban transmitir ningún mensaje'. Una postura que contrasta con la sensibilidad social que sí mostró en Minari.
Junto al guionista Joseph Kosinski, Chung optó por mostrar la realidad sin predicar. Algunos personajes mencionan que las tormentas son más frecuentes en años recientes, pero sin ofrecer explicación. La película sí cuestiona a agentes comerciales que se aprovechan de los desastres, pero deja sin respuesta la pregunta más profunda sobre sus causas. Es una elección de presentar sin concluir, de abrir la puerta al espectador sin empujarlo a cruzarla.
Lee Isaac Chung dirigió Twisters con una intención clara: mostrar tornados y tormentas cada vez más devastadores sin nombrar explícitamente la causa. La secuela de la película de 1996 que dirigió Jan de Bont llega casi treinta años después, esta vez con Daisy Edgar-Jones y Glen Powell investigando fenómenos meteorológicos que, en la realidad, se han vuelto más frecuentes debido al cambio climático. Pero en la pantalla, esa conexión nunca se articula.
Chung, quien hace poco ganó atención internacional con Minari, su retrato autobiográfico de una familia migrante coreana en Estados Unidos, ha transitado ahora hacia el cine de gran presupuesto. Las críticas de Twisters han sido sorprendentemente favorables, y la película mantiene el tono romántico y espectacular que caracterizó al original. Sin embargo, hay una ausencia deliberada en su núcleo: la mención del cambio climático como factor explicativo de la intensidad y frecuencia de los desastres que retrata.
La ironía es notable. Según la Cruz Roja Americana, la crisis ambiental ha obligado a responder a casi el doble de grandes catástrofes en la última década comparado con hace diez años. Una película que trata directamente con tornados y tormentas tendría razones obvias para reflexionar sobre esa realidad. Pero cuando se le preguntó a Chung durante la promoción del film, su respuesta fue directa: no quería que la película transmitiera ningún mensaje. "No creo que las películas deban transmitir ningún mensaje", declaró al Hollywood Reporter.
Esta posición contrasta con el trabajo anterior de Chung, quien en Minari sí construyó un retrato emotivo de las dificultades sistémicas que enfrenta una familia migrante. Pero para Twisters, su filosofía fue diferente. Sí hay espacio en la película para cuestionar a ciertos agentes comerciales que intentan aprovecharse de las catástrofes ambientales. Ese cuestionamiento existe. Lo que no existe es la explicación de por qué esas catástrofes son cada vez más severas.
Chung y Joseph Kosinski, quien escribió el guión (y dirigió Top Gun: Maverick), acordaron un enfoque que mostrara la realidad sin predicar. El personaje de Maura Tierney deja caer líneas sobre cómo las tormentas e inundaciones son más frecuentes en años recientes, pero sin explicar el mecanismo detrás de ese cambio. "Creo que lo que estamos haciendo es mostrar la realidad de lo que está ocurriendo en el terreno", explicó Chung. "No es que esquivemos decir que las cosas están cambiando. Quería asegurarme de no crear la sensación de que predicar un mensaje, porque eso no es ciertamente lo que creo que debería ser el cine. Creo que debería ser un reflejo del mundo".
La película, entonces, refleja un mundo donde los desastres naturales son más comunes, pero no explica por qué. Es una elección artística deliberada, una decisión de mostrar sin interpretar, de presentar la realidad sin ofrecerle al espectador una conclusión sobre sus causas. Twisters abre la puerta a esa interpretación sin obligar al público a cruzarla.
Bemerkenswerte Zitate
No creo que las películas deban transmitir ningún mensaje— Lee Isaac Chung, director de Twisters
Creo que debería ser un reflejo del mundo, no una predicación— Lee Isaac Chung, sobre su enfoque narrativo