Tu freidora de aire te espía: cómo descubrir qué datos recopilan tus gadgets

La mayoría de los consumidores leen superficialmente o encuentran incomprensibles las políticas de privacidad
Explicación de por qué la recopilación de datos sin consentimiento explícito es legal bajo el RGPD.
Mark

¿Por qué los fabricantes necesitan realmente todos estos datos? ¿No podrían simplemente hacer que los dispositivos funcionen sin recopilar tanto?

Mimi

Algunos datos son genuinamente útiles para mejorar el producto. Pero la mayoría de lo que se recopila termina siendo vendido a terceros o utilizado para publicidad dirigida. Es un modelo de negocio, no una necesidad técnica.

Mark

Entonces, si alguien compra una freidora de aire, ¿realmente necesita dar permiso para que escuche conversaciones?

Mimi

No, no lo necesita. Pero los términos de servicio están redactados de forma que la mayoría de las personas simplemente aceptan sin leer. Es una barrera deliberada.

Mark

¿Y estas etiquetas de privacidad realmente funcionan? ¿Las usan muchas personas?

Mimi

Funcionan si las encuentras y las lees, pero la mayoría de la gente no sabe que existen. Apple y Google las pusieron en sus tiendas de aplicaciones, pero otros fabricantes de dispositivos inteligentes aún no las han adoptado completamente.

Mark

¿Qué debería hacer alguien que acaba de recibir un dispositivo inteligente como regalo?

Mimi

Lo primero es buscar la etiqueta de privacidad de la aplicación antes de conectarlo. Si la aplicación recopila datos que te parecen excesivos, tienes derecho a no usarla o a buscar alternativas.

Mark

¿Hay algún dispositivo inteligente que sea realmente seguro en términos de privacidad?

Mimi

Algunos son mejores que otros, pero ninguno es completamente seguro. Lo importante es ser consciente de qué estás aceptando y tomar decisiones deliberadas en lugar de simplemente aceptar los términos por defecto.

  • Freidoras de aire, juguetes y televisores inteligentes solicitan permisos para escuchar conversaciones
  • Estudio de 2024 de la Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido confirmó preocupación de consumidores
  • Usuarios de Android comparten significativamente más datos que usuarios de iOS
  • Las etiquetas nutricionales de privacidad fueron propuestas por investigadores en 2009 y adoptadas voluntariamente por Apple y Google

Freidoras de aire, juguetes y televisores inteligentes solicitan permisos para escuchar conversaciones y acceder a datos personales sin que los usuarios comprendan completamente las implicaciones. Un estudio de 2024 de la Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido confirmó que los consumidores están preocupados por la recopilación excesiva e innecesaria de datos personales.

Los gadgets electrónicos como freidoras de aire y televisores inteligentes recopilan datos personales mediante aplicaciones, frecuentemente sin consentimiento explícito. Las etiquetas nutricionales de privacidad ofrecen una forma de controlar qué información se comparte.

Es probable que entre tus regalos navideños haya llegado algún dispositivo electrónico conectado a internet. Si es así, casi con certeza viene equipado con mecanismos para recopilar información sobre ti de forma continua. La buena noticia es que existen formas de descubrir qué está sucediendo y tomar el control.

Los aparatos inteligentes —desde freidoras de aire hasta televisores y juguetes— extraen constantemente datos personales a través de sus aplicaciones. El problema radica en que rara vez queda claro por qué los fabricantes necesitan esa información o qué hacen con ella. Una freidora de aire puede solicitar permiso para escuchar tus conversaciones. Un juguete inteligente puede grabar lo que dicen los niños, capturar sus nombres, edades y fechas de nacimiento. Ciertos televisores exigen acceso a todas las aplicaciones instaladas en tu teléfono. La recopilación varía drásticamente según la marca y el sistema operativo, lo que complica aún más que los consumidores entiendan qué está pasando. Los usuarios de Android que poseen altavoces inteligentes como Amazon Echo o Google Nest, por ejemplo, deben compartir significativamente más datos personales que quienes utilizan dispositivos iOS de Apple.

Esta inquietud no es infundada. Un estudio de 2024 de la Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido reveló que los participantes estaban genuinamente preocupados por la cantidad excesiva e innecesaria de información que estos dispositivos recopilaban. Lo más perturbador es que gran parte de esta extracción de datos ocurre sin que el usuario otorgue consentimiento explícito. ¿Cómo es legal esto bajo las normas del Reglamento General de Protección de Datos? La respuesta está en las políticas técnicas extensas y complejas enterradas en la letra pequeña de los avisos de privacidad. La mayoría de los consumidores las leen superficialmente o las encuentran incomprensibles, dejándolos sin idea real de las decisiones que están tomando.

Durante años, los consumidores han enfrentado una falsa dicotomía: compartir datos personales con las aplicaciones de dispositivos inteligentes y confiar en que solo recopilen información esencial, o rechazar la participación y vivir con funcionalidad limitada o nula. Sin embargo, existe una solución intermedia que la mayoría desconoce: las etiquetas nutricionales de privacidad. Estas herramientas permiten entender qué datos personales están siendo recopilados sin tener que descifrar jerga técnica de privacidad.

El desafío es encontrarlas. No aparecen mencionadas en publicaciones de consumidores importantes, quizás porque solo están "recomendadas" por el Gobierno del Reino Unido y la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos, sin ser legalmente vinculantes para los fabricantes. A pesar de esto, las etiquetas de privacidad se han convertido en el estándar para aplicaciones de teléfonos inteligentes, mientras que otros dispositivos inteligentes están adoptándolas gradualmente. Irónicamente, esta solución provino de Apple y Google, quienes adoptaron voluntariamente la idea después de que investigadores la propusieran en 2009 como forma de informar a los usuarios sobre la recopilación de datos.

Encontrar estas etiquetas es sencillo. En un iPhone, abre la App Store, busca la aplicación que te interesa, selecciona su icono para ver detalles, desplázate pasando valoraciones y reseñas hasta encontrar "Privacidad de la app", y haz clic en "Ver detalles" para información completa. En Android, el proceso es similar: abre la Play Store, busca la app, selecciona sus detalles, desplázate hasta "Seguridad de los datos" y haz clic en "Ver detalles". Una vez que accedas a la etiqueta de privacidad, verás información clara sobre qué datos recopila la aplicación y por qué. Los iPhones muestran "Datos utilizados para rastrearte" y "Datos vinculados a ti", mientras que Android presenta "Datos compartidos" y "Datos recogidos".

Al revisar estas etiquetas antes de comprar, los consumidores pueden decidir si se sienten cómodos con lo que se está recopilando. Un ejemplo práctico: al revisar la etiqueta de privacidad de una aplicación de cepillo de dientes inteligente que se planeaba regalar, se descubrió que recopilaba el ID del dispositivo para rastrear usuarios a través de aplicaciones y sitios web de otras empresas, además de datos vinculados a la identidad como ubicación e información de contacto. Estos detalles concretos son exactamente lo que estas etiquetas revelan, permitiendo a los consumidores tomar decisiones informadas sobre qué dispositivos traen a sus hogares.

Los consumidores están preocupados por la cantidad excesiva e innecesaria de información personal que recopilan los dispositivos
— Oficina del Comisionado de Información del Reino Unido, estudio de 2024
Contact Us FAQ