Antes de que ciento treinta mandatarios tomen la palabra en el hemiciclo de la ONU, Donald Trump ya ha reescrito el orden del día con un pacto sobre Groenlandia y un encuentro con la nueva dirigencia venezolana, recordándonos que el poder real rara vez espera a que las instituciones abran sus puertas. La Asamblea General de 2026 se celebra en un momento en que la propia ONU busca sucesor para su secretario general y enfrenta una crisis de identidad que refleja el declive del multilateralismo como árbitro del mundo. Lo que no se discutirá —la guerra contra Irán— dice tanto como lo que sí se dir