En el cruce entre la historia y el cálculo estratégico, Donald Trump insinuó el lunes que Washington podría revisar su postura sobre la soberanía de las Malvinas, un archipiélago disputado desde hace generaciones entre Argentina y el Reino Unido. La declaración, breve pero cargada de implicaciones, surge en medio de reportes de que el Pentágono considera usar ese reconocimiento como palanca para presionar a Londres a elevar su gasto en defensa dentro de la OTAN. Lo que durante décadas fue un equilibrio diplomático cuidadosamente sostenido podría convertirse, de confirmarse la maniobra, en mone