En el cruce entre el símbolo y el poder, una imagen puede encender debates que ninguna palabra habría provocado sola. Donald Trump compartió una propuesta de uniforme para la Fuerza Espacial estadounidense que, por sus elementos visuales, fue comparada de inmediato con la estética del régimen nazi, particularmente con los uniformes de las SS. La ausencia de explicación oficial dejó abierta la pregunta más inquietante: si el parecido fue accidental, deliberado o simplemente ignorado, cada respuesta posible revela algo distinto sobre el estado del discurso institucional en nuestro tiempo.