En el cruce entre la retórica y la geopolítica, Donald Trump propuso rebautizar el estrecho de Ormuz como 'estrecho de Trump', una vía marítima que concentra un tercio del petróleo transportado por mar en el mundo y que Irán bloqueó tras los ataques de febrero. Lo que el mandatario describió luego como 'una ocurrencia' lleva el peso de un patrón reconocible: el golfo de México ya es 'golfo de América', el lago Ontario fue renombrado 'lago América', y los mapas de la Casa Blanca ya muestran el estrecho como territorio estadounidense. La historia reciente enseña que en esta administración, la br